DESDE MI RINCON

SETI@home / ten cuidado con lo que pides

… porque se te puede conceder. Así termina la conocida frase que nos advierte que a veces la realización de un deseo, trae consecuencias que alteran significativamente el estado en el que se encontraban las cosas antes de conseguir lo deseado.

SETI@home (Search for extraterrestrial intelligence at home/ Búsqueda de inteligencia extraterrestre desde casa) es un proyecto de “computación distribuida”, desarrollado por el Laboratorio de Ciencias Espaciales de la Universidad de Berkeley California. Entre otros, su objetivo es analizar señales de radio que revelen de alguna forma la existencia de inteligencia en el espacio.

Participan un gran número de usuarios de computadoras, que se enlazan ejecutando un programa gratuito el cual permite analizar datos.

Cualquier persona con un ordenador puede participar en el proyecto, recibiendo vía Internet desde Berkeley para su análisis, los datos recabados por radiotelescopios, usando algoritmos que buscan detectar posibles patrones coherentes.

El proyecto no es el primero ni el único, Milkyway@home y Eistein@home tienen programas investigativos similares, que si bien no han conseguido detectar “inteligencia extraterrestre”, si han contribuido a perfeccionar el concepto de “computación distribuida”, que permite que grandes grupos (clusters) de computadores trabajen “en malla”,  como si fueran una sola, aglutinando en este caso a 5.2 millones de cibernautas.

Resulta interesante considerar cómo el espíritu humano de exploración es interminable.

Recientemente S. Hawking declaró qué: “En un universo infinito, debe haber otros sucesos de vida”,  al asociarse con Yuri Milner, inversionista judío ruso de Silicon Valley, para ofrecer una bolsa de 100 millones USD en premios a quienes aporten logros al proyecto.

Algo así debió pensar Colon cuando zarpó con sus  70 acompañantes, financiado con maravedíes del judío sefardita Luis de Santangel, curiosa coincidencia que hace pensar que el comercio ha sido siempre el motor del progreso.

Como quiera que sea, roguemos para que si se nos concede lo que buscamos, los que encontremos allá arriba no sean tan primitivos y violentos como somos los humanos.