DESDE MI RINCON

Pésaj

Los mitos son, más allá del uso erróneo que a veces hacemos del término, un recurso que los humanos hemos inventado para tratar de explicarnos y justificarnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Así, una suposición o la interpretación subjetiva de un determinado suceso, se convierte en una creencia que se trasmite de una a otra generación, enriqueciéndose con nuevos elementos que poco a poco se le van añadiendo, hasta el punto en el que a veces, se transforma en una versión  totalmente distinta a la original.
A esto contribuye en forma importante la invención de ritos, que practicados de manera consciente o no, refuerzan al mito o creencia, y que además satisfacen nuestras necesidades de identidad y de pertenencia a un cierto grupo social, lo que finalmente aminora la angustia existencial de nuestra individualísima soledad.
Vivimos rodeados de mitos y de ritos, algunos tan simples como las rutinas matinales con las que iniciamos el día, y otros tan arraigados y profundos como los religiosos que nos proporcionan una cierta seguridad y certidumbre, ante un mundo incierto e inseguro.
El paso de los siglos y el contacto de culturas,  hacen inevitable que los mitos se sincretizen, incluyendo elementos diversos cuyo origen se pierde a veces en la oscuridad de los tiempos. Tal es el caso de algunas costumbres pascuales  que se celebran por estos días.
La Pésaj o Pascua Judía, celebra la huida de los judíos de su esclavitud en Egipto (¿1493 a.C.?), correspondiendo a su vez aunque con otro nombre, con una más antigua fecha agrícola egipcia que calculaba la primavera en base al calendario lunar. Pésaj en hebreo significa “salto” aunque tradicionalmente se traduce como “paso”, lo que algunos relacionan con el relato bíblico de que la décima plaga saltaría o pasaría de largo por el hogar de los judíos, toda vez que sus puertas estaban marcadas con sangre de cordero, tal y como se los ordenara Jehová.
Por mi parte, prefiero pensar en el significado de la Pésaj como el paso intrascendente de todo lo terreno, “todo pasa y todo queda” dice Machado, y ciertamente nuestro paso  por la vida es, como un camino sobre la mar.


luismontfort@hotmail.com