DESDE MI RINCON

Evaluar la congruencia

Después de largos días de viaje supervisando las agencias  de la empresa para la que trabajaba, mi amigo Ernesto se apoltronó con cara de tedio en un mullido sillón del bar del hotel en el que regularmente se alojaba. El capitán de meseros, siempre solícito y pendiente  del confort de sus huéspedes, le preguntó: ¿Qué le puedo ofrecer licenciado para que se sienta como en su casa?, a lo qué, frunciendo las pobladas cejas y con su tono siempre amable pero con frecuencia  irónico, Ernesto respondió: “Si de veras quiere hacerme sentir como en mi casa,  por favor  tráigame un café con leche, unas galletas marías, mi cama, mi tele y… ¡mi vieja!”.

La anécdota vino a mi mente cuando hace poco, leí la envoltura de un producto que señalaba que el sabor era “como hecho en casa”, argumento que acostumbra usarse para vender algunos artículos. La idea no es nueva, el “sabor de hogar”, es algo que suele motivarnos por todas las imágenes que involucra. Lo que sí es nuevo, es el papel que actualmente juega el cliente, ya que las redes sociales han generado un “empoderamiento del consumidor” en la relación cliente-comercio, obligando con esto a las empresas a reconsiderar los esquemas tradicionales de “marketing”.

La congruencia entre lo que se anuncia y lo que se entrega, es hoy  por demás importante para mantener la llamada fidelidad del cliente, fidelidad que puede ser muy volátil  debido a la gran cantidad de información que se cruza en las redes, en donde de algún modo, la confianza entre aquellos que consumen un determinado producto, es mayor que la que infunde en ellos la publicidad de la empresa.

Así, a los beneficios y perjuicios que la Internet y las redes sociales han traído consigo,  puede añadirse el de la libertad de comprar la mejor opción según sea la información recabada, sobre todo cuando esa información es confiable y confirma o desmiente  la congruencia publicitaria anteriormente señalada. Del mismo modo, ojalá también pudiéramos evaluar la congruencia de nuestros políticos cuando; después de ejercer un puesto público  nos piden nuevamente el voto, para comparar si en realidad hicieron lo que en campaña ofrecieron.


lamontfort@yahoo.com.mx