DESDE MI RINCON

Ecuanimidad

El diccionario define como ecuánime, a una “persona que no suele dejarse llevar por la pasión”. El término se compone de dos voces: “aequus”, que  significa “igual” y “animae” que significa “alma”, siendo entonces que etimológicamente; “ecuánime” puede entenderse como: “con el alma igual”.

Hasta aquí es fácil entender el significado del vocablo, pero, al igual que sucede con muchos otros valores humanos, comprenderlo resulta más difícil, e integrarlo a nuestra personalidad lo es aún más.

En un mundo cada vez más complejo y violento, la estabilidad mental que resulta de la ecuanimidad, es hoy una condición indispensable para no caer en los abismos de la depresión, la ansiedad y la angustia, o en el estrés acumulado que genera comportamientos patológicos, de esos que a diario podemos observar en muchos conductores en cualquiera de nuestras vialidades.

Algunos piensan que reprimir las emociones es una muestra de “autocontrol”, otros consideran como algo valioso no manifestarlas aunque se sientan, adoptando la llamada “cara de póker”, un rostro inexpresivo que no deja traslucir el estado de ánimo, e incluso se ha llegado a entender la “Templanza” (una de las virtudes cardinales), como la capacidad de disimularlas o disfrazarlas.

La ecuanimidad auténtica no es fachada, surge de lo profundo de nuestras reflexiones y convicciones, de la manera como entendemos la vida y el mundo, y  por medio del autoconocimiento, de cómo entendemos  nuestra relación con ese mundo.

Es un estado mental de armonía y de  claridad, que permite permanecer estable en todo tipo  de circunstancias, porque al comprender la “inpermanencia” de todas las cosas, nos libera de aferrarnos al placer de  lo agradable o de añadirle dolor a lo desagradable. 

Tampoco es frialdad o indiferencia, sino  comprensión cabal de lo frágil e ilusorio que resultan muchas de las cosas que consideramos importantes. Ser ecuánimes nos permite, fluir equilibradamente con el mundo y con las personas con los que nos ha tocado vivir. 



lamontfort@yahoo.com.mx