DESDE MI RINCON

¡Alguna razón habrá!

La frase que precede estas líneas, suele escucharse  cuando sucede “algo” para lo cual no tenemos una explicación que nos satisfaga.

Cuando ese “algo” se convierte en una realidad insoslayable, nos vemos entonces en la irremediable  necesidad de interpretar esa realidad, para poder entenderla y en su momento asimilarla o superarla, sobre todo cuando se trata de algo que nos lastima o nos daña. Pero cuando todo intento de explicación es insuficiente, como desafortunadamente con frecuencia sucede en el caso de sufrimiento o muerte de seres inocentes, entonces  tratamos de hallarle  un sentido y le atribuimos la “responsabilidad” del hecho a un ser o fuerza superior.

A lo largo de la historia ésta necesidad humana de saber si lo que nos sucede se ajusta a alguna ley, nos ha hecho  concebir teorías que pretenden explicar lo que nos resulta inexplicable. Los deterministas sostenían  que todo acontecimiento, pensamiento o acción humana, está determinado por una irrompible cadena de causa-consecuencia y por lo tanto,  el momento actual es lo que determina de algún modo el futuro, descartando que el azar pueda jugar un papel en los acontecimientos. 

Los fatalistas consideraban que lo que sucede no se puede evitar por depender de una fuerza superior que rige al mundo ajena a la voluntad humana: el Destino. Éste, al que la antigua tradición griega llamaba “Moira”, es imposible de cambiar y se conformaba por tres divinidades que se presentaban tres días después de la llegada de un recién nacido: Cloto, quien en su rueca hilaba el hilo de la vida; Láquesis, que con su vara medía la longitud de ese hilo y Átropos, quien llegado el momento lo cortaba con sus tijeras.

Como variantes de esto, algunas religiones consideran que existe un ser superior, árbitro de nuestra conducta que nos premia o castiga según sea ésta, e incluso hay quienes afirman que todo en la vida es un aprendizaje.  Por mi parte me declaro incapaz de comprender y solo le cambio los signos al título: ¿Alguna razón habrá?  


lamontfort@yahoo.com.mx