DESDE MI RINCON

Los Ahuizotes

Hay en la mitología mexica un ser acuático llamado Ahuizotl, con cuerpo de coyote, manos y pies de mono y un pelaje grisáceo que fuera del agua se eriza como espinas, además de  una larguísima cola con una mano dotada de fuertes garras, con la que  a pedido de los dioses de la lluvia, arrastraba a lo profundo del río, charca o lago a quien se acercaba a sus riveras.Tal vez por honrar el nombre de este ser con funciones divinas, fue que un nieto de Moctezuma Ilhuicamina, fuera llamado con el mismo nombre, siendo Ahuízotl, padre de Cuauhtemoc,  un rey guerrero de los mexicas, que expandió sus dominios hasta la frontera de Guatemala, organizó y aseguró mediante puestos militares el comercio en ese gran territorio y construyó grandes obras como el acueducto que llevaba agua desde Coyoacán.Seguramente por estos antecedentes, en 1885 surgió en México un periódico satírico llamado “El hijo del Ahuizote”, que mediante la ironía, la burla o el sarcasmo, (elementos ya utilizados por la poesía yámbica griega desde la antigüedad en el rito ditirámbico) criticaba a Porfirio Díaz, a quien paradójicamente se atribuye la fundación anterior de un periódico llamado El Ahuizote, en el que se protestaba por la reelección de Lerdo de Tejada, pero que desapareció cuando Díaz llegó al poder.Más tarde en 1902, los hermanos Flores Magón  retoman la estafeta de la crítica política con el mismo “hijo”, que ahora salía más rezongón que el padre. Después vendrían otras revistas satíricas bautizadas como el padre o el nieto, siempre con el mismo estilo y propósito de enfrentar y denunciar el poder cuando se practica en forma inicua y arbitraria.El humor crítico como una válvula de escape, es algo que casi siempre  el poderoso ha permitido para así controlarlo, sabedor de que la autoridad resulta siempre detestable (pregúnteselo si no al adolescente) y más aún cuando es tiránica. Al bufón de las cortes le era tolerado señalar las fallas regias, porque la intolerancia fundamentalista, extrema y obcecada,  invariablemente conduce a provocar la disensión y la explosión social. Véase si no, lo que tristemente esta pasando hoy en el mundo islámico. 


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