Mundo Industrial

Una vez más, el centro de atención

Es inevitable comentar el hecho de la fuga del Chapo Guzmán el pasado sábado en la noche.

Somos una vez más, el centro de la información internacional, pero no por temas que pudieran poner a México en lugar de orgullo y ejemplo mundial, al contrario, somos motivo de burla y critica ácida respecto de la corrupción, impunidad y nulo estado de derecho en que se vive.

De inmediato se escuchan las voces lapidarias respecto de todo lo que se debió haber hecho y por supuesto alguien debe ser culpable, hay que hacer múltiples investigaciones de fondo y llegar como siempre se menciona hasta “las últimas consecuencias”.

Y como también decimos en México, esto es “mucho ruido y pocas nueces”, para que hacer tanto ruido, se antoja más inteligente, entender que todo el sistema penitenciario está obsoleto y penetrado por la criminalidad, no es secreto que lejos de ser centros de readaptación, son verdaderas universidades del crimen, donde personas a veces por delitos menores, son recluidos y salen con doctorado en delincuencia organizada.

Reconocer que no se tiene el control absoluto de los centros penitenciarios, debiera ser una primera acción en búsqueda de una solución de fondo, es comentado en todos los niveles sociales que los centros penitenciarios, son los call centers de todas las llamadas de extorsión que día a día afectan a miles de mexicanos; ¿por qué no abordar de lleno el tema y poner una solución radical?

Editoriales tan severos como el de “Solo en México puede pasar algo así”, o “La burla de la fuga del Chapo, hunde más a México en la frustración y el desaliento”, se están repitiendo en todo el mundo, deteriorando aún más la imagen ya de por si maltrecha que tenemos en el exterior.

Hechos como este deben ser el acicate para que con decisión absoluta los ciudadanos nos involucremos no solo en exigir desde una zona de confort, sino a través de una participación activa, propongamos soluciones y hagamos la parte que nos toca.

Siempre va a ser más sencillo culpar al gobierno por este tipo de situaciones, lo que no necesariamente nos va a llevar a encontrar soluciones definitivas a los problemas que nos aquejan.