Mundo Industrial

Se va un año complicado

Esta es la última columna de este 2014, un año que verdaderamente ha sido complicado y que de alguna manera el que ya esté a punto de terminar, nos deja con la esperanza de un 2015 diferente, en el que podamos construir un mejor entorno para todos los que aquí vivimos.

En estos días que de alguna manera la actividad cotidiana disminuye, y se da el espacio de una mayor convivencia familiar (siempre indispensable), se dan también espacios para la reflexión y en ese tenor, comentábamos con respecto a la importancia de tener una mente abierta a cambios y a generar propuestas para mejorar nuestro estilo de vida.

Recordamos con mucho gusto, que hace 20 años participamos en un Diplomado de Alta Dirección organizado por el ITESM Campus Tampico, y en el que tuvimos el privilegio de contar con un modulo impartido por la Dra. Margarita Amestoy de Sánchez acerca del Desarrollo de Habilidades del Pensamiento. Módulo que verdaderamente cambió para siempre mi perspectiva de cómo abordar y analizar las distintas situaciones que la vida nos presenta a diario.

Por definición, las Habilidades del Pensamiento son: Las capacidades y disposiciones para hacer las cosas. Son la destreza, la inteligencia, el talento o la acción que demuestra una persona.

Y la doctora Amestoy nos ilustraba con respecto a cómo a través del Desarrollo de las Habilidades del Pensamiento podíamos mejorar nuestro desempeño y nuestra calidad de vida aprendiendo a usar las herramientas que esta disciplina provee.

Dos elementos integrales en esta escuela son: entender el proceso del pensamiento aplicado a la solución de todo tipo de problemas, y aplicar la creatividad del pensamiento con técnicas y estrategias innovadoras para solucionar dichos problemas.

En estricto sentido, la doctora Amestoy nos enseñó a verdaderamente pensar, y recuerdo con mucha claridad sus conceptos con respecto a cómo a través de los años hemos perdido la capacidad de análisis y nos centramos solo en seguir patrones y no cuestionamos los elementos que a diario enfrentamos tanto en la vida profesional, como social y familiar.

Recuerdo también cómo nos mostró que es un mito el decir que hay personas más inteligentes que otras y que existe evidencia científica en el sentido de que todos los seres humanos tenemos la misma capacidad intelectual; lo que marca la diferencia es la existencia de HABILIDADES diferentes y es precisamente ahí donde se puede trabajar para exponenciar dichas habilidades, en función de las aptitudes diversas de cada ser humano.

Ahí podemos explicarnos por qué hay personas para las cuales ciertas materias son sencillas para ellos, o por qué hay personas con mayor facilidad que otras para tocar un instrumento o ser pilotos de autos, etc.

Con emoción recordamos los ejemplos de cómo utilizando el pensamiento divergente, que nos lleva a usar la imaginación y la fantasía (como hacen los niños), encontrábamos soluciones a problemas complejos que considerábamos imposibles de resolver, y con solo imaginar que fueran diferentes, se abría la oportunidad para solucionarlos.

Queremos desear a todos ustedes un maravilloso 2015, en el que podamos imaginar y fantasear sobre un mundo con mayor igualdad, progreso y calidad de vida para todos.

Recordando con cariño y admiración a la Dra. Margarita Amestoy de Sánchez, que nos cambió la perspectiva de la realidad y la mejoró para siempre.

¡Feliz Año Nuevo!