Mundo Industrial

La robótica en la vida diaria: ¿una amenaza?

Una vez más, gracias a Singularity Hub, somos testigos de los avances tecnológicos a una velocidad que nos deja pasmados.

Seguramente muchas personas hemos escuchado acerca del piloto automático de las aeronaves, y cómo son de gran utilidad para hacer los viajes aéreos, más precisos y más seguros.

Y si nos ha sorprendido escuchar primero con respecto a pruebas en autos que se manejan solos, imaginemos solo lo que representa el que un brazo robot con programas de Inteligencia Artificial, IA, sea capaz de mover todos los controles de una aeronave de pasajeros y hacer los despegues, vuelo y aterrizajes de manera autónoma, incrementando la precisión al eliminar el factor de error humano.

Robby Berman, en un artículo en Big Think, nos platica de la exitosa prueba de un vuelo completo y aterrizaje en un simulador de un avión Boeing 737, hecho por un brazo robot de IA llamado “ALIAS” que son las iniciales de “Aircrew Labor In-Cockpit Automation System”.

Esta prueba fue encargada por DARPA (Defense Advanced Research Agency) a la empresa Aurora Flight Sciences, que es líder en el desarrollo y manufactura de sistemas avanzados no tripulados para vehículos aeroespaciales.

Esta innovación es impresionantemente más avanzada que cualquier sistema de piloto automático conocido, que solo se limita a asistir al piloto en alguna de las funciones del vuelo.

“ALIAS” de manera amplia, está compuesto por tres elementos:

• Una cámara que es capaz de leer todos los instrumentos e indicadores en la cabina de pilotos.

• Un software controlado por IA que usa el aprendizaje de las máquinas, para adquirir el conocimiento necesario para operar la aeronave; también tiene acceso a la base de datos de conocimiento obtenido por otras instalaciones de ALIAS.

• Un brazo robótico que es capaz de operar todos los controles de la cabina de pilotos; por lo tanto, es capaz de volar la aeronave completamente.

Estamos en el amanecer de la aplicación de la robótica en toda nuestra vida diaria; para muchos, esto representa una amenaza. Pero si vemos más allá del árbol y nos concentramos en imaginar el bosque completo, las posibilidades de desarrollo son infinitas.

Tendríamos que estar diseñando ya robots, que nos enseñen a aprender a usar las aplicaciones tecnológicas de manera cotidiana, y eso depende solo de nosotros impulsarlo y establecerlo en el sistema educativo mundial.

Y como hemos insistido: todo el concepto, ¡es emocionante!