Mundo Industrial

Hasta pronto, doña Gilda

Dedicamos este espacio para rendir un humilde tributo de admiración y agradecimiento a una persona cuya trayectoria de vida nos deja un legado de esfuerzo constante, dedicación y entrega al servicio de los demás:Doña Gilda Appedole de García, que con G mayúscula en la inicial de su nombre, refleja la Grandeza, la Generosidad y la Gracia, que siempre la caracterizaron.

Todos los que habitamos en esta zona conurbada recibimos de manera directa o indirecta un fruto derivado de la incansable labor de doña Gilda.

Quienes tuvimos el privilegio de conocerla, estamos seguros que desde el cielo continúa con sus tareas incansables y multifacéticas, motivándonos, demostrándonos cómo sí se pueden lograr metas que parecieran inalcanzables, pero que ella con su sonrisa permanente y energía imposible de igualar, siempre obtuvo.

Si se hiciera una compilación de sus anécdotas de vida, muchos libros podrían escribirse; ese tipo de elementos son los que se alcanzan cuando se tiene una vida plena, como la que tuvo doña Gilda.

Cuando tuvimos la oportunidad de colaborar con usted, nos brindó lecciones de esfuerzo, humildad, tenacidad y alegría, por ello siempre le estaremos agradecidos.

Su partida entristece, pero su huella nos deja un caudal de alegrías de años pasados y venideros; siempre va a estar en nuestra memoria.

A don Santiago, sus hijos, sus nietos, con gran respeto les compartimos el enorme orgullo que sentimos por usted y ojalá sirva como un pequeño paliativo a su dolor.

Personas como doña Gilda y don Santiago, son seres excepcionales que nuestro señor pone para servirnos de guía y ejemplo de vida.

Hasta pronto, doña Gilda… Hasta siempre….