Mundo Industrial

Todos somos parte de todos

El día de ayer tuvimos oportunidad una vez más de deleitarnos con la película que aquí en México conocemos como “Antes de Partir” y que su título original es “The Bucket List”, y que más allá de las excelentes actuaciones de sus protagonistas, y lo divertido de la trama, esta película encierra una gran cantidad de mensajes con respecto a lo que nos rige como seres humanos.

Partimos de la base en donde dos perfectos desconocidos se envuelven en una cercanía tal, derivado de un problema común, que les marca a ambos para el resto de sus vidas.

En una de las escenas se presenta una frase que sirve mucho de referencia para soportar lo que intentamos transmitir: “todos somos parte de todos”, y ello nos lleva al punto de hacer la analogía con respecto a esos problemas comunes.Vivimos etapas inconcebibles en México -violencia, inseguridad, desencuentros, desempleo, rotura del tejido social, etc.- Este es un problema común.

En la cinta, el gran catalizador que logra unir a estas dos totalmente diferentes personalidades es la humildad, el reconocer que el otro, a pesar de ser un completo extraño, tiene algo que aportar a nuestra vida; y al permitirlo, esa persona tiene un enfoque diferente de su propia problemática y logra con ello una óptima solución.Aplicar esta humildad en nuestra vida diaria y en nuestra actividad, sea cual fuere, nos dará grandes resultados; basta solo aceptar que tenemos un problema común, identificarlo y darnos el espacio para resolverlo.

Suena más fácil decirlo que llevarlo a cabo, esto es bien cierto; pero tomemos la iniciativa y demos el primer paso, reconozcamos de manera clara que tenemos un problema, tratemos de dejar fuera el culpar a los todos los demás, independientemente de que sean los responsables; pensemos por un momento que a lo mejor ni siquiera han tenido la visión clara de qué es lo que está pasando.

Propongamos soluciones, trabajemos de la mano, que no quede en nosotros, estamos ciertos que hay gente comprometida que solo necesita sentir que tiene respaldo para poner lo mejor de su empeño en resolver las cosas. 

Arrogancia, egoísmo, cerrazón, prepotencia, no nos van a brindar soluciones; las vamos a encontrar con propuestas, insistiendo, no claudicando y sobre todo participando.

Tenemos que encontrar la forma de enfrentar a los actores protagónicos con la realidad, para que en consecuencia, reaccionen y operen en búsqueda de soluciones de fondo y permanentes; nos toca a nosotros los ciudadanos indicar el camino, insistir en el rumbo y siempre ser propositivos.

Al final de la historia, todos somos parte de todos.