Mundo Industrial

La oportunidad de crecimiento para México

El pasado jueves en el marco de la asamblea anual de ANIQ, tuvimos oportunidad de asistir a la conferencia magistral del Dr. Raúl A. Feliz, catedrático e investigador del CIDE, quien nos presentó un análisis de la economía de México a partir del TLC y sus expectativas, y de igual forma cual será el comportamiento de la economía mexicana en los próximos años.

El primer dato relevante fue la comparación del PIB per cápita entre México, EUA, y Canadá.En México, el PIB per cápita creció solo 18.6% en 20 años, colocándose en el orden de los 13,500 dólares.

Mientras en Estados Unidos y Canadá superan los 40 mil.

Es importante mencionar que el criterio para considerarse un país desarrollado es que el PIB per cápita sea superior a los 20 mil dólares.El único país de Latinoamérica que en el mediano plazo alcanzará los 20 mil dólares de PIB per cápita es Chile.¿En dónde está el secreto? En la competitividad.

Hace dos semanas mencionábamos el estudio de Mckinsey, respecto de los dos Méxicos, el de la gran industria exportadora y capaz de competir en todo el mundo, y el de las pequeñas y medianas empresas atoradas en el atraso tecnológico, sin innovación y sin acceso a créditos blandos y sencillos para financiar su crecimiento.

La oportunidad de crecimiento para México, está -como siempre- en función de lo que está pasando con nuestro poderoso vecino del norte, si bien desde la crisis de 2008 los Estados Unidos han tenido un crecimiento limitado, en el futuro inmediato las cosas van a cambiar radicalmente apoyadas en los bajos costos de gas natural y por ende, de energía eléctrica que van a darle a los Estados Unidos, de acuerdo a varios analistas, la oportunidad de crecer basados en cuatro revoluciones: en energía, robótica, materiales y el uso de las tecnologías de la información aplicadas a la manufactura.

Estas últimas tendrán paradójicamente un impacto en los empleos, ya que el uso de robots empuja al desplazamiento de la mano de obra, sin embargo esto será transitorio en la medida que se especialice dicha mano de obra, lo cual redundará en mejores percepciones en los salarios.

El pronóstico es que a partir del segundo semestre podremos ver ya una tendencia de crecimiento sostenido, lo cual augura buen pronóstico para 2015.

Sigue quedando a deber mucho la mal llamada reforma fiscal, que está mostrando la evidencia de quedarse muy atrás de los verdaderos requerimientos del país, y sobre todo, que si está desincentivando la inversión y la apertura de nuevos negocios, sigue siendo más atractivo irse a la informalidad.

Las oportunidades se están presentando, debemos tomarlas o una vez más, veremos pasar el tren del desarrollo sin poder subirnos a él.