Mundo Industrial

¡Por fin llegó la reforma energética!

Concluyó por fin el proceso de aprobación de la reforma energética, con la publicación por parte del Ejecutivo de las leyes secundarias, inicia la verdadera instrumentación de esta, muy necesaria, reforma.El riesgo político y su costo, estarán por definirse conforme se vayan presentando los retos durante su implementación, de lo que si no cabe duda, es de que esta es “la reforma del sexenio”. El impacto de la profundidad de ésta, lo vamos a poder evidenciar en el largo plazo, nada de lo que hoy se está decidiendo va a tener un efecto que podamos percibir a fondo en el corto plazo.Es una reforma estructural, que si cumple con las expectativas generadas, va a ser el motor de un gran cambio generacional que puede darle el rumbo de crecimiento y estabilidad económica a este país de una vez por todas.

Las implicaciones son muchas y los riesgos abundantes, sin embargo el seguir en la mediocridad en la que estábamos nos condenaba al desastre inevitable, hoy tenemos una cimentación sobre la cual poder construir todo lo que queramos construir, podremos decidir si explotamos a través del fracking o no, más allá del debate de que tan bueno o dañino sea este esquema, hoy tenemos la libertad de decidir sobre ello.Vamos a poder opinar y decidir sobre la importancia de ser autosuficientes en la producción de los derivados del petróleo que hoy ya consumimos y que importamos indiscriminadamente dejando que otros países generen valor agregado sobre el petróleo crudo que exportamos y que supuestamente es de “todos los mexicanos”.Se abre la puerta para construir una refinería en México que nos haga verdaderamente un país independiente, que pueda auto abastecer su consumo interno, con ello cancelamos argumentos arcaicos como el de aseverar que es más barato producir gasolinas fuera del país, reconociendo con cinismo la incapacidad de ser productivos en un sector, en el que hasta los años 80 se nos consideraba ejemplo mundial, y que la apatía y la falta de cariño por nuestra patria y sus recursos, nos hicieron dilapidar y abandonar la inversión en dicho sector.

Hoy tenemos opciones para atraer nuevas inversiones en segmentos que solo disfrutaban aquellos que como rémoras vivían a la sombra de un monopolio feroz, sin creatividad, sin riesgos, mermando cada día la salud financiera de un ente anquilosado, añejo, ineficiente sí, pero inmensamente lleno de recursos económicos, y cuna de la corrupción más cínica de toda la historia de este país.El que dentro de 50 años o más se considere al actual Presidente de México como el gran reformador del siglo XXI, dependerá por supuesto del desempeño y provecho que los mexicanos hagamos de esta oportunidad, lo que hoy tenemos que reconocer, es que esta administración saco adelante una reforma que se consideraba imposible, enhorabuena!La historia será el juez más severo de este logro, no sabemos con certeza que tan rápido vamos a sentir lo positivo de sus efectos, lo que si es un hecho innegable es la dimensión de su importancia y el enorme esfuerzo que implico lograr su aprobación.