Mundo Industrial

La economía de los datos

El pasado fin de semana, mi buen amigo Efraín, quien es un ávido lector, me hizo favor de compartirme un artículo de The Economist titulado: “El recurso de más valor en el mundo ya no es el petróleo, sino los datos”.

En este artículo se describe cómo los datos, que hoy son también ya un commodity, detonaron una industria muy lucrativa y de muy rápido crecimiento, que incita a los reguladores antimonopolio a intervenir, a fin de controlar sus flujos y de alguna manera hacerlos más equitativos.

Hace un siglo, esta preocupación la generó el petróleo, y vimos cómo se obligó a Standard Oil a fragmentarse en varias compañías, que a su vez tuvieron un gran crecimiento y permitieron que el beneficio económico generado por ellas llegara a un mayor número de personas.

Hoy se presenta una gran encrucijada cuando empresas como Alphabet (dueña de Google) Amazon, Microsoft, Facebook y Apple, parecerían imparables en términos de crecimiento; son sin lugar a dudas las cinco empresas que cotizan en bolsa con mayor valor en el mundo.

Sus utilidades crecen abundantemente, en conjunto acumulan 25 billones de dólares solo en el primer cuarto de 2017.

Amazon por sí sola, obtiene la mitad de todo gastado en comercio en línea en todo Estados Unidos, Google y Facebook lograron el mayor crecimiento de ingresos derivados de publicidad digital el año pasado.

Esta posición de gran dominancia, está generando alertas para hacer que estos gigantes sean divididos, como en el pasado se hizo con las grandes empresas dominantes.

El problema es que el éxito de estos gigantes también han generado grandes beneficios para el consumidor; la facilidad del motor de búsqueda de Google, que es gratuito, se ve impensable buscar prescindir de él. Las entregas a domicilio el mismo día de Amazon, o la red de noticias en línea de Facebook, son ventajas a las cuales es difícil renunciar.

Sin embargo, aparecen elementos de gran preocupación a partir del hecho de que esa cantidad de información que controlan estas compañías de internet, les genera un poder de dimensiones tales, que los para los reguladores estiman que los parámetros de competencia en la era de la economía del petróleo, parecen obsoletos, ante lo que representan en la hoy llamada economía de los datos.

Generar una reingeniería antimonopolios, para la era de la informática, no va a ser sencillo: aparecerán nuevos riesgos, como por ejemplo, el que se compartan más datos, y con ello mayores amenazas a la privacidad (que hoy ya es un gran problema) pero si los gobiernos no quieren ver a una economía de los datos, dominada por unos pocos gigantes, se van a tener que tomar acciones profundas a la brevedad.