Mundo Industrial

¡El porqué no creemos en México!

El viernes pasado tuvimos oportunidad de asistir a escuchar una conferencia promovida por Banbajio, y que fue impartida por el Dr. Juan Carlos Calderón, de manera brillante y muy objetiva.

Fue muy interesante ver la forma en que el Dr. Calderón proyecto y describió contundentemente el porqué no crecemos en México a cifras mayores y como nuestro Estado no figura entre aquellos que hoy muestran un dinamismo, cuando hasta hace unos años, era en cambio protagonista y ejemplo de expansión y oportunidades.

Dentro de esa abrumadora realidad, respecto de que existen varios mexicos dentro del propio país, es más que evidente que la productividad per cápita juega un rol preponderante en la actividad productiva del mismo,  y esto se manifiesta en el hecho de  que la generación de más del 50% del PIB nacional está concentrada en 7 estados (No incluido Tamaulipas).

Esta disparidad, aunada a los problemas ancestrales de pobreza, marginación y falta de educación, complica muchísimo el tratar de utilizar formulas generalizadas para fomentar un mayor crecimiento.

Siempre hemos pensado que no existe una receta única para atender problemas disímbolos, y sin embargo seguimos con prácticas centralistas y paternalistas respecto de apoyos al sector primario, a la educación, y a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Es complicado tratar de entender cómo es que no hemos tomado la decisión de elevar a caso de seguridad nacional, el contar con independencia alimentaria y energética; El estar enfocados a que todos los alimentos básicos para los mexicanos, sean producidos en abundancia, más allá de las condiciones del mercado internacional, con solo garantizar precios adecuados, para las cosechas, no habría necesidad de otorgar subsidios, que la mayor parte del tiempo lo único que hacen es desincentivar la producción agrícola.

En el tema energético, hemos comentado en diferentes foros el hecho de escuchar a los “expertos” decir que no es económicamente viable, refinar crudo en México, derivado de los bajos costos y exceso de capacidad de refinación en el mundo.

Nada más alejado de la lógica de negocios, que el hecho de exportar barriles de crudo a 40 dlls., e importar el mismo barril transformado en gasolina y petroquímicos en 200 dlls.

Permitir que el valor agregado se vaya a otros no suena muy inteligente.

Pero bueno, otros son los expertos.