Mundo Industrial

¿Qué tan bueno es Trump para México?

Finalmente lo que se aseguraba durante mucho tiempo que no iba a pasar, Donald Trump gana las elecciones en los EUA, demostrando a los “expertos” que sus pronósticos y encuestas no reflejan más la realidad de una ciudadanía, que en diferentes partes del mundo se ha comportado de manera opuesta a esas predicciones.

Hemos recibido muchas llamadas después del martes pasado, donde nos preguntan, ¿qué tan malo es este resultado para México? Curiosamente, ninguna en donde se cuestione qué tan bueno puede ser esto para México.

Seguimos pensando que siempre en medio de crisis, existen grandes oportunidades, y nos parece un error enfocarnos solo en analizar lo elementos negativos de este resultado.

En primera instancia, debemos recordar que una cosa son las declaraciones incendiarias e irresponsables de un candidato, que no tiene experiencia alguna en el sector público, y otra van a ser las declaraciones y acciones de un presidente electo y después en funciones.

Por otro lado, cuando se habla de tomar acciones radicales, por ejemplo con respecto al TLCAN, hay que recordar que el TLCAN se firmó en 1992 por el entonces presidente del partido Republicano George H. W. Bush, que a la postre perdió las elecciones, por lo que el tratado tuvo que ser ratificado por el presidente Clinton del partido Demócrata, quien incorporó cambios a lo previamente acordado, que adicionaron mayores protecciones para los Estados Unidos.

Si revisamos las cifras a 22 años del TLCAN, sin lugar a dudas ha habido enormes beneficios para México; pero para los Estados Unidos (el país más poderoso del mundo) solo el incremento de exportaciones de bienes y servicios a México ha sido superior en un 400% que antes del TLCAN.

Así que no nos sorprendamos si se llega a una renegociación del tratado; los primeros defensores van a ser los miles de empresarios con intereses ya establecidos con gran fortaleza en México.

También entender que regresar a una negociación le da la oportunidad a México de retomar los temas de tanta desigualdad que hoy hemos sufrido desde el inicio del tratado y que no son pocos, por cierto.

Hoy debemos unir esfuerzos para fortalecer nuestro mercado interno, y dejar la comodidad de la gran dependencia que tenemos del comercio con los Estados Unidos; debemos enfocarnos en lo mucho que tenemos que ganar y olvidarnos de lloriquear por lo que “podemos” perder en la relación comercial con los norteamericanos.

Elevar el nivel de vida de todos los mexicanos depende de nosotros, de un gobierno más gestor y promotor que de un gobierno recaudador y miope; de empresarios con visión nacionalista y más enfocados en crecer hacia dentro y terminar con la dependencia enfermiza de una vecindad comodina.