Mundo Industrial

Se avecinan momentos complicados

El viernes pasado se celebró la reunión cumbre de la ONU, en donde los países miembros decidieron impulsar una ambiciosa agenda para transformar al mundo en un lugar menos desigual, menos autodestructivo, pero sobre todo menos pobre.

190 países reunidos en la cumbre aprobaron por aclamación, el cumplir con este programa llamado Objetivos de Desarrollo Sostenible, en un lapso de 15 años, (al cierre de 2030), lo que se antoja complicado, si volteamos a ver que los compromisos del Milenio, que iniciaron en el año 2000, a la fecha no se cumplieron en su totalidad.

Varios analistas expertos, están ya manifestando serias dudas respecto de la factibilidad de cumplir con los 17 grandes objetivos planteados en el programa, y la razón es simple, muchos de los compromisos del Milenio, que estuvieron en su momento totalmente consensados y se aceptaron con gran convicción, no fue posible alcanzarlos por razones económicas y/o de falta de voluntad política.

Esto no es nuevo, ni difícil de entender, mientras los elementos de compromiso, se sustenten en buenas intenciones por parte de los actores principales, lo único que vamos a lograr es un compendio mundial de retórica y grandes excusas.

Vale la pena revisar en detalle los 17 grandes objetivos, porque en ellos vamos a encontrar una visión muy amplia, y la certeza  de que se está pensando en grande,

Las tareas establecidas como las 17 grandes metas, fueron agrupadas en 3 categorías:

Un grupo que incluye 3 metas que van a requerir una reforma para poder alcanzarlas.

Otro grupo de 9 metas que van a requerir de una revolución para poder ser implementadas.

Y un último grupo de 5 metas, que contempla un giro de 180 grados respecto de lo que se ha hecho hasta hoy en día.

La verdad que no se ve como una tarea alcanzable en tan poco tiempo, (15 años)  ya que los retos son mayúsculos, particularmente en lo que respecta a desigualdad y pobreza, en donde las herramientas necesarias para ser exitosos en ello, precisan de recursos económicos y humanos, que en 2016 va a ser complicado acceder con facilidad a ellos.

Adicionalmente al hecho de que los objetivos en temas ambientales y de recursos naturales, han sido motivo de controversia importante entre muchos de los miembros de la ONU, particularmente países poderosos que no van a renunciar al crecimiento y desarrollo motivado por su riqueza actual y con grandes costos ambientales y de remediación.

Se avecinan momentos complicados en la geopolítica mundial derivados de la enorme desigualdad en que vivimos.