Mundo Industrial

Trabajar en equipo

En cualquier organización, ya sea privada o pública, existe un elemento fundamental en el desempeño de sus integrantes, incluso dentro del ámbito familiar, aplica este concepto que parece sencillo, pero que tristemente cada día es más escaso: hablamos del trabajo en equipo.

Cuando todos los días nos percatamos de los desencuentros de los políticos con respecto a los grandes retos que enfrentamos como país y sociedad, cuando escuchamos toda la serie de excusas absurdas, de por qué no se puede sacar dicha ley, o por qué no se puede llevar a cabo tal periodo extraordinario “aunque se incumpla con los periodos establecidos por la ley”, es más que evidente el que no nos gusta, ni sabemos trabajar en equipo.

Hay un grupo de condiciones indispensables para lograr trabajar en equipo;

Se requiere crear un ambiente de confianza entre todos los participantes; se deben establecer metas comunes; generar un sentido de pertenencia; involucrar a todos los actores en las decisiones; propiciar una amplia y clara comunicación con todo el equipo; lograr que las partes involucradas dialoguen entre sí; aceptar el compromiso y responsabilidad mutua; sacar provecho de la diversidad de opiniones; celebrar los éxitos de grupo; y algo fundamental: crear verdaderos liderazgos.

No vemos un ambiente de confianza entre los diferentes actores políticos de este país, tampoco vemos que involucren a los ciudadanos en la toma de decisiones; al contrario, sus propuestas cada día están mas lejos de lo que la ciudadanía pide; el diálogo entre las diferentes partes parece imposible, dada la arrogancia y beligerancia con la que se conducen; no existe ningún tipo de compromiso ni responsabilidad compartidos.

Los grandes retos como los de sacar adelante un país, o resolver problemas tan agudos como los que hoy vivimos, no son tareas de una sola persona, de un gladiador invencible; son esfuerzos multidisciplinarios que conllevan la interacción de muchas personas, con criterios, actitudes y formas de pensar muy diversas.

Cuando en un emprendimiento cualquiera se privilegia el interés particular, o se pretende imponer un punto de vista unilateral, el fracaso de esa aventura está garantizado.

Se antoja imprescindible que la sociedad les ponga la muestra, demostrando que es absolutamente posible lograr sacar a este país del marasmo y letargo generalizado.

No es a través de confrontaciones estériles que solo convienen a quienes las provocan como vamos a resolver estos dilemas; la solución real radica en: TRABAJAR EN EQUIPO.