Mundo Industrial

Sociedad participativa, propósito para 2015

Estamos ante el cierre del año 2014 y los resultados distan mucho de ser los esperados,

Si bien el gasto gubernamental creció con respecto al año anterior, el impacto positivo en la economía como resultado de ese gasto no se consiguió.

Por otro lado, vimos también un Gobierno Federal bajo escrutinio por los acontecimientos de Iguala, y por escándalos mediáticos de supuesta corrupción e impunidad, temas en donde se tardó el Gobierno en reaccionar de manera firme y clara y por ello perdió el control de marcar la agenda nacional.

Lo anterior aunado al entorno global con un precio del crudo en mínimos no proyectados, pronostican un 2015 también complicado.

El 2015 será también año electoral importante donde se renueva las diputaciones federales y algunas gubernaturas; la tendencia que se percibe derivado del gran desanimo y hartazgo ciudadano, es la de una gran falta de participación. Analistas estiman hasta un 70% de abstencionismo en estas elecciones intermedias.

Lo anterior no es algo que nos debiera pasar desapercibido; el que la ciudadanía no participe activamente en los procesos electorales, abre los espacios a la anarquía y a la manipulación de fuerzas nocivas, que aprovechan dichos espacios.

Es de suma importancia que la sociedad ejerza a plenitud su derecho (y obligación) de escoger a sus representantes en el Poder Legislativo, el escudarse en el que  “para qué voy a votar si van a ganar los mismos de siempre” estimula precisamente que no haya mayor oferta y competencia electoral, dejando a los partidos políticos el campo libre para que a través de cualquier artimaña, logren triunfos de candidatos apoyados por minorías que responden a elecciones corporativistas y no a sufragios de una ciudadanía interesada y participativa.

Hoy más que nunca tenemos que apoyarnos en las instituciones y hacerlas valer; la problemática nacional tiene solución en la medida que la ciudadanía decida ser parte de dicha solución, y no solo la parte que se queja. Tenemos que convertirnos en un elemento de propuesta e implemento de soluciones.

El secreto para llevar a cabo una transformación así radica en encontrar y presentar abiertamente los puntos de convergencia en común; estamos seguros que la problemática que cualquier ciudadano perciba como grave y única para él, es exactamente la misma para un funcionario, o una persona de mejor posición económica o de diferente filiación política.

Cuando se han podido concretar esfuerzos ciudadanos de unidad, los resultados son extraordinarios, solo se requiere de la voluntad para ello y de hacer a un lado la visión individual, y transformarla en visión colectiva; entender que si mejora el entorno mejora para todos los habitantes de una zona o región, y por ende, del país.

Las mejores historias de éxito son las que son contadas por sus propios protagonistas; seamos pues protagonistas del éxito que exigimos a diario y no solo espectadores.

Aprovechamos este espacio para desear a todos una ¡Muy Feliz Navidad!