Mundo Industrial

Replantear la estrategia económica

El entorno de inseguridad, inestabilidad, precios a la baja del petróleo y una persecución fiscal verdaderamente fuera de toda proporción y lógica, van a obligar al Gobierno Federal a replantear la estrategia económica de corto, mediano y largo plazo.
Aquí lo importante es ver con que velocidad se responde a este nuevo desafío, que después de éxitos claros como la implementación de Reformas estructurales que durante años estuvieron estancadas, al lograrse se percibía que las cosas podían cambiar de fondo y para bien en México.
El clima de inestabilidad social que se esta presentando en Guerrero y que se potencializa con el movimiento estudiantil del Politécnico y ahora sumada la UNAM, es una combinación que puede tomar dimensiones muy dramáticas.
La tendencia a la baja del precio mundial del barril de petróleo ya esta provocando ajustes en el presupuesto y en los indicadores de crecimiento, la economía general no esta teniendo dinamismo y pareciera que la autoridad fiscal sigue empeñada solo en recaudar y en afectar a los contribuyentes cautivos, olvidándose que son esos precisamente los que apuntalan dicha recaudación, las quejas por tardanza en devoluciones de IVA cada día son mayores y más agudas, y las revisiones en mayor número y con exigencias en ocasiones verdaderamente absurdas.
Así como cuando se hace algo bien, es importante reconocerlo, también cuando se comete un error es aún más importante reconocerlo, el no haber apostado a una verdadera reforma fiscal, nos va a retrasar años en crecer a los ritmos que este México de hoy requiere.
Elementos necesarios como flexibilidad y estímulo para quien quiere emprender, con hostigamiento como el que estamos teniendo, difícilmente alguien querrá iniciar una empresa.
No es casualidad que la actividad informal este representado ya más del 60% del comercio, y la percepción general es que ese numero sigue creciendo.
De acuerdo con datos del INEGI a Julio de 2014, el 60% de la población en México labora en la informalidad, y genera el 25% del Producto Interno Bruto, mientras que el 75.0% del PIB lo genera el Sector Formal con 40% de la población ocupada formal.
Esta disparidad en la productividad, provoca que en el sector informal los salarios sean más bajos y sin prestaciones, y a la vez provoca una competencia  desleal con quienes se arriesgan a estar en la legalidad y/o formalidad.
Las oportunidades que se abrirán sin duda derivado de la profunda Reforma Energética, no van a generar los resultados de real beneficio para toda la población, si esta no tiene la posibilidad de participar directamente, y al paso que vamos, no vemos pequeños y medianos empresarios con aptitud y capacidades para emprender una aventura que va a requerir de inversión pero sobre todo de estructura y capacidades administrativas, incluso para asociarse.
Se presenta un muy interesante reto para dotar de financiamiento, capacitación y aptitudes a ese gran número de pequeños emprendedores que existen a lo largo y ancho del país y que con este nuevo nicho tienen oportunidades para iniciar alguna empresa de comercio o servicios que se van seguramente a requerir.