Mundo Industrial

¿Por qué México no crece al ritmo que otros?

Durante la convención anual de la ANIQ, tuvimos oportunidad de asistir a varias conferencias muy interesantes, en particular una donde se analizo el porqué no podemos crecer en México al ritmo de otras economías con grandes similitudes, incluso algunas de ellas con menores porcentajes de gasto en educación, PIB per cápita similar y tamaño menor de economía.

Las respuestas se dan en varios rubros, la mayoría de ellos los hemos comentado en diferentes ocasiones, sin embargo hay variables nuevas que vale la pena mencionar.

Hemos transitado en los últimos años hacia una apertura comercial total, y esto ha incrementado la capacidad exportadora del país y por supuesto el nivel de exportaciones, sin embargo esto no se ve reflejado en un incremento en el PIB per cápita.

En otro rubro, la inversión en infraestructura no ha producido el efecto multiplicador de riqueza que debiera y ello se debe sin duda a que se esta gastando más, pero no necesariamente bien.

Otros temas vitales son: la ausencia de un mejor ambiente de negocios, excesiva regulación, un esquema fiscal que lejos de incentivar la inversión, la esta inhibiendo e invitando a la informalidad, un estado de derecho que no esta proveyendo la seguridad plena para toda la sociedad y vulnera la actividad de negocios.

El suministro de insumos básicos controlados monopólicamente que debilitan la competitividad ante un entorno globalizado.Falta de acceso a financiamiento a costos razonables y disponible no solo a las grandes empresas.

Muy bajo desempeño en la mano de obra calificada, y lo más importante, un nivel muy bajo de salarios en la gran mayoría de los trabajadores, solo en niveles gerenciales existen niveles competitivos a nivel de nuestros socios comerciales y aún estos sufren el embate de perdida de poder adquisitivo derivado del nuevo régimen fiscal.

Los pronósticos de crecimiento para los próximos años, (si se cumplen) nos indican que al ritmo esperado nos llevará aún muchos años equipararnos con el resto de países desarrollados y en vías de desarrollo, es por ello que se vuelve impostergable ser más creativos y revulsivos, o estaremos sacrificando el futuro de generaciones que están enfrentando retos mayores a las herramientas con las que estamos proveyéndolos para competir tanto en el mercado laboral como con el mundo.

Como bien apuntaba Albert Einstein.: “No podemos resolver problemas, pensando de la misma manera que cuando los creamos”.