Mundo Industrial

Legisladores olvidan su lealtad con la ciudadanía

En plena efervescencia mundialista, las cosas no están nada tranquilas en la arena legislativa con el tema de las leyes secundarias de la reforma energética, es aquí donde no podemos comprender las actitudes radicales y de cerrazón de los partidos políticos.

Para todos es claro que el país necesita las reformas para salir del estancamiento económico de años, y la postura de los partidos políticos es estorbar y sacar provecho para ellos, no para México, dan la apariencia de no saber en realidad que es lo importante y que es lo secundario.Esa actitud ególatra y mezquina, no obedece a otra cosa más que a la inconciencia motivada por el exceso de poder partidista.

Se requiere un gran trabajo para hacer entender a los partidos y a sus dirigentes, que el interés superior es la patria, no sus cotos de poder generados por su irresponsabilidad y con la complacencia ciudadana.

Hacer buen uso de las facultades que se tienen en el poder legislativo, debiera ser obligación y motivo de sanciones a quienes por omisión o por incompetencia o falta de conciencia, no cumplan con ello.Es muy frecuente que los legisladores se olviden que son los representantes de los ciudadanos, no guardianes de las prebendas de sus respectivos partidos, y que su lealtad esta con la ciudadanía y el país, antes que con sus partidos.

Los valores y principios dogmáticos de un partido quedan relegados aún por sus propios militantes, y si no,  solo veamos las pugnas internas que semejan batallas medievales entre los propios integrantes de dichos partidos.Por ningún lado vemos la búsqueda de concordia, acuerdos, debates a fondo que logren unificar voluntades, confunden la democracia con absolutismos individualistas. Se pretende demostrar que se es dueño de la verdad absoluta.

No se van a lograr nunca acuerdos parlamentarios de alto nivel con esas posturas absurdas que solo reflejan el poco o nulo respeto que se tiene por su país y por quienes los llevaron a esas posiciones.Hemos hablado mucho de la importancia de la humildad en las organizaciones, lo seguiremos haciendo hasta que pueda permear en ellos, por lo menos el interés de cuestionarse a si mismos, si efectivamente están ponderando el interés general por encima del propio.

Leíamos el día ayer con mucho interés el editorial del Juan E. Pardinas del IMCO, respecto a la postura  del contenido nacional en la industria energética, que de su propuesta original que era llegar paulatinamente al 25%, en el Senado se modificó y se propone ahora que inicie en el 25% y se lleve paulatinamente al 35%Y expone muy claramente el Dr. Pardinas, como esa iniciativa en Brasil, no solo no ayudó a incrementar la participación local, sino la dificultó, ya que muchas empresas extranjeras dejaron de participar, al percatarse de la inexistencia de contenido local.Lo lógico es que se desarrolle a las pequeñas y medianas empresas del país, y que por esa vía es que aprovechen las oportunidades que estas reformas van a generar. Lograrlo depende de una actitud de asociacionismo, de alianzas estratégicas, de sumar fortalezas, y en ese aspecto consideramos que tenemos mucho aún que aprender.

Valdría la pena empezar por preguntar a los partidos políticos y sus dirigentes si por lo menos saben que son las alianzas estratégicas y el interés común, ya que con lo mostrado pareciera que no lo saben.