Mundo Industrial

Historia de dos Méxicos, según McKinsey

El McKinsey Global Institute pública un reporte sobre México al cual llaman: “La Historia de Dos Méxicos, Crecimiento y Prosperidad en una Economía de Dos Velocidades Diferentes” (traducción del inglés).

Los autores hacen un análisis detallado sumamente interesante respecto del desempeño de nuestro país 20 años después  de la entrada en vigor del TLCAN.

Exponen que México se ha convertido en líder global de manufacturas y destino óptimo de inversionistas multinacionales; con todo y ello, el desempeño del crecimiento económico del país, así como el incremento en la calidad de vida y empleos sigue decepcionando.

La raíz de este problema la señalan como un enorme problema de productividad que refleja la naturaleza de una dualidad en la velocidad de crecimiento de la economía, que contrasta por un lado, a un México de crecimiento acelerado de modernas multinacionales globales sumamente competitivas, con plantas manufactureras de tecnología de punta; y por el otro, un enorme número de pequeñas empresas que no contribuyen al crecimiento.

Estos dos Méxicos avanzan en direcciones opuestas: las grandes empresas han crecido en productividad a una impresionante tasa del 5.8% anual, mientras que las pequeñas empresas han caído en su productividad a un ritmo de 6.5%anual.

Los autores estiman que para alcanzar un crecimiento del PIB de un 3.5% anual es indispensable incrementar la productividad al triple.

En el documento de 26 páginas, encontramos un detallado análisis del por qué de estas realidades y sus posibles soluciones.

Aquí un pequeño resumen de cuatro de ellas que son de la mayor relevancia:Se requiere incrementar la productividad del sector energético.

Se señala que la electricidad para uso comercial cuesta 73% más de lo que cuesta en los Estados Unidos para el mismo sector, y estiman que estos costos se puede reducir hasta un 20% atendiendo elementos de oferta y demanda, así como incrementar la generación eléctrica a través de gas natural, incrementar los estándares de economía de consumo de combustibles y optimizar el transporte público.

Recomiendan cerrar la brecha de infraestructura.

La infraestructura de México ya no es suficiente para soportar el crecimiento futuro; para actualizar dicha infraestructura, la Nación requiere gastar alrededor de $71 billones por año hasta el 2025, si se quiere soportar el crecimiento esperado. 

Al implementar medidas que incrementen la productividad México puede ahorrar hasta un 40% de los costos de la infraestructura necesaria para el crecimiento, al mismo tiempo que estas inversiones generan una gran cantidad de empleos y estimulan la economía interna.

Otro punto muy relevante, es el de generar mayores habilidades en la fuerza laboral. México esta rezagándose con respecto a sus contrapartes latinoamericanas en los niveles y calidad de educación; hoy el mexicano promedio tiene nueve años de educación formal y muy pocas oportunidades de capacitación profesional en el trabajo a niveles globales de competitividad.

Atender los rezagos en el sistema educativo tomará años; sin embargo en el corto plazo, México se puede enfocar en elevar el nivel de educación vocacional, alinear la currícula con las necesidades de los empleadores, desarrollando programas de capacitación rápida patrocinados por los empleadores, y mejorando los mecanismos para enlazar la oferta laboral con los requerimientos del mercado.

Y finalmente un tema mayor: Mejorar la Seguridad, que es sin duda una de las mayores preocupaciones de los negocios que operan en México.

El indicador de costos derivados de crimen y violencia, presencia del crimen organizado, y confiabilidad de las instituciones de seguridad emitido por el Foro Económico Mundial, ubica a México en el lugar 139 de 144 países.

El reto para el país es construir las capacidades en el sistema judicial y de seguridad para combatir eficazmente el crimen y disminuir los niveles de corrupción.

Sin duda, un documento valiosísimo de referencia.A tale of two Mexicos: Growth and prosperity in a two-speed economyMcKinsey Global InstituteEduardo Bolio, Jaana Remes, Tomás Lajous, James Manyika, Morten Rossé, Eugenia Ramirez.