Mundo Industrial

Exijamos resultados, aunque sean pequeños

La semana pasada comentamos la falta de visión y compromiso de los partidos políticos, para reforzar nuestro punto de vista, una vez que el Presidente de la República dio a conocer las 10 acciones tendientes a estabilizar la situación actual, y darle rumbo a la búsqueda de soluciones a diferentes y graves problemas; de inmediato salieron los partidos políticos a descalificar, a disminuir y a criticar.

Y la incongruencia parte no de la critica, que siendo constructiva pudiera representar valía; pero a partir de que se hace sin ninguna propuesta, poco creemos que esté abonando a lo que sí es importante: encontrar soluciones a las diversas problemáticas que hoy sin lugar a dudas sufrimos en todo el país.

Las propuestas hechas por el Ejecutivo, pueden no ser las mejores, o se pueden calificar como propuestas previamente presentadas; pero lo que no podemos hacer es perder tiempo es encontrar mil razones para descalificarlas. No son recetas mágicas o acciones de resultados inmediatos, son acciones específicas que requieren de consensos tanto del Poder Legislativo como del Judicial; y lo más importante: para que logren potencializarse al máximo, es indispensable el que la ciudadanía las tomemos y las hagamos realidad.

Requerimos dejar de ver la forma y ocuparnos de analizar el fondo; a grandes problemas, grandes remedios -reza el refrán popular- y nuestra realidad es por demás delicada.

Partir de una declaración de Estado con respecto a la vulnerabilidad de municipios y estados a la infiltración del crimen organizado, es una aceptación clara de que se tiene un problema; hablar de fortalecer mecanismos para erradicar la corrupción es reconocer que existe la misma.

Para que las acciones propuestas o cualesquiera otras que se tengan que implementar funcionen, se va a requerir de acuerdos, voluntad política y mucho trabajo; la parte que a nosotros ciudadanos nos toca, y a la que nos convocaron es a supervisar y a medir los resultados de dichas acciones. Es verdaderamente ocioso encontrar cómo perdemos el tiempo en criticar y destruir, o quejarnos de que no son las que nosotros pensamos.

Va a funcionar mejor generar consensos en función de cómo se vaya avanzando y, si fuera necesario, hacer las propuestas alternativas necesarias para que los resultados que necesitamos al final se alcancen.

Tenemos que hacer conciencia del enorme riesgo que tenemos en el corto plazo; iniciando el año, toda la atención de los partidos, funcionarios, legisladores, medios de comunicación y analistas, se centrará en las elecciones. La avalancha de descalificaciones, acusaciones y enfrentamientos será enorme, y con ello grandes distracciones de los temas agudos, que no podemos dejar de atender ni un solo día.

Nos corresponde a la ciudadanía no permitir esa desatención, hay que estar enfocados en avanzar con las herramientas que se tienen en recuperar la tranquilidad, estabilidad y el estado de derecho; no nos distraigamos con manipulaciones circenses. Exijamos resultados aunque sean pequeños, pero que reflejen avances.

Y respaldemos a las instituciones, es la única manera de resolver esta problemática.