Mundo Industrial

Debemos aceptar cuando nos equivocamos

No El pasado 19 de mayo, compartíamos con ustedes en este espacio, un artículo muy interesante, respecto al impacto positivo que tiene  la humildad dentro de las organizaciones.

Rescatamos una frase de ese artículo, para ejemplificar en el momento actual su vigencia.

“En un entorno globalizado donde los problemas crecen en complejidad constantemente, ninguna persona en lo individual va a tener todas las respuestas”.

Como es entonces, que se actúa como si una sola persona es quien tuviera todas las respuestas y soluciones.

En su último reporte el Inegi indica que México registra la fase recesiva más larga de la historia al acumular 22 meses consecutivos a la baja.

El anterior es una dato estadístico duro; sin embargo la percepción ciudadana, se ha manifestado al respecto cotidianamente, el comercio, la industria, el sector agrícola y ganadero, los trabajadores, y la sociedad en su conjunto, hemos expresado en todos los tonos,  que la economía no está marchando bien, que las decisiones que se han tomado, no están teniendo los resultados esperados.

Y vale la pena preguntarse: ¿Están escuchando los responsables de la economía esas expresiones? O más bien están reaccionando con soberbia y nada de humildad ante la contundencia de los hechos.

Solo quién no hace nada, no se equivoca, vemos con enorme preocupación una actitud cerrada en las autoridades respecto a aceptar que se equivocaron; el impacto que se tiene derivado de no haber llevado a cabo una verdadera reforma fiscal, es a todas luces un error, y es necesario que con humildad se reconozca y se corrija.

Los costos sociales por la falta de crecimiento sostenido, el desempleo, la falta de educación y oportunidades para los jóvenes que se incorporan a la actividad productiva y con anhelos de un mejor nivel y calidad de vida, son enormes y los padecemos diario a través del enorme problema de la incesante criminalidad.

Las expectativas a corto y mediano plazo no se ven bien, hoy más que nunca se cuenta con herramientas de información que permiten tomar decisiones a tiempo, hay que usar esas herramientas y corregir el rumbo.

Las empresas, los verdaderos empresarios, micro, pequeños, medianos y grandes, son quienes realmente generan empleos y crecimiento, la función del gobierno debe ser estimular y facilitar ese crecimiento, no limitarlo, estrangularlo, acosarlo y hacer más difícil su tarea.

Reconocerlo requiere de humildad, ¿La tendrán?