El Sép7imo Rollo

¿Cine en la casa o en una sala?

Seguramente más de uno de los que leyó la cabeza de este texto debe pensar que es mejor la segunda, pero me permitiré explicar que cada una de esas opciones tiene justificación y hasta su emoción. 

Comenzaré a hacer una reflexión de lo primero, pues acudir a una sala de cine es una especie de ritual que sigue la gente desde hace muchos años y que, pese al excesivo costo en algunos casos, hay quienes no lo cambiamos.

Disfrutar una película ahí es casi tan importante como jugar un deporte o incluso practicar alguna disciplina artística, pero sobretodo hace más posible que la persona que acude pueda desconectarse por completo de la realidad que lo aflige. 

Ver una película en casa mediante un canal de televisión o un DVD tiene lo suyo, pues no debemos soportar las actitudes de otras personas que acuden a una sala a causar desorden y que poco abonan a que disfrutemos nuestro pasatiempo. Esa modalidad sirve también para revivir las emociones que en su momento nos hizo sentir ir a una sala llena. 

También ver las películas por televisión de paga es una escenario frecuente para algunos que contratan ese servicio por no tener oportunidad de ir y porque buscan que al llegar a casa después del trabajo tengan algo para entretenerse.En ese caso puedo decir que en lo personal me ha tocado vivir experiencias memorables, pues sucede que en una madrugada de insomnio buscamos algo que ver y encontramos cintas poco comunes. 

No necesariamente ocurre en la tele de paga, pues incluso recuerdo que un canal de televisión abierta solía tener un segmento denominado “cine de madrugada”, donde como una vez me dijo mi hermano pasaban lo que ya no les es rentable programar por en horas rating.

El internet y las nuevas plataformas digitales de alguna manera siguen representando una vía novedosa para encontrar el cine que es raro ver en las tiendas de discos o en las salas de cine comercial.  

Entonces, ¿cuál de todas las opciones es mejor? Ninguna. Todas a mi parecer guardan un equilibrio y una experiencia que tarde o temprano todo amante del cine debe experimentar.  


luis.lopez@milenio.com