Mirada en la red

Paternidades emergentes

Con la celebración del Día del Padre, podemos explorar transformaciones que se asoman en torno a lo que significa la paternidad. Lo primero que hemos de aceptar es que coexisten diversas maneras de construir, desarrollar y comprender el papel que desempeñan distintos estilos de este rol social, en el sentido del ejercicio de masculinidades paternales diversas.

Por cuestiones de orden generacional permanece cierta manera de "ser padre". El estereotipo podría ser un hombre mayor de 60 años, adusto, autoritario, añejo proveedor económico, hosco en lo interaccional y, cuya última palabra o silencio ha de considerarse so pena de lanzar reprobación o condena a sus dependientes.

Otras paternidades han retomado parte del sedimento del modelo anterior, para entretejerlo con: una porción de autoridad arrancada, desdén por los aspectos emocionales que circulan en su hogar, incluidos hijos e hijas, pues consideran que esos nimios aspectos deben ser resueltos por las madres, en tanto ellos se ocupan de lo indudablemente significativo.

Producto de transformaciones socioculturales, económicas, demográficas, políticas y laborales, durante los últimos 40 años han surgido nuevas paternidades. Algunas de ellas podrían considerarse "emergentes". El culturalista galés Raymond Williams (1921-1988) anotó que dicha categoría incluye nuevos tipos de relación, distintos valores y significados, que generan modelos opuestos o alternativos a lo predominante.

En las prácticas de crianza emergentes aprecio, sin ser exhaustivo, las siguientes: 1). Padres comprometidos con el desarrollo de sus vástagos, aunque las criaturas tengan más de 30 ó 40 años de edad. 2). Hermanos mayores que, ante la ausencia real o simbólica del padre, son la figura paternal de sus hermanos/as. 3). Padres cíclicos, quienes lo fueron en una primera etapa de su vida y, décadas más tarde, tuvieron descendencia con otra pareja que, a su vez, puede tener retoños propios. 4). Padres no biológicos que han criado a quienes asumen son sus descendientes y un día descubren (o no) que otra ha sido la traviesa fuente de origen; muchos de ellos siguen cultivando su papel. 5). Homo-padres, quienes incorporan a su corporeidad masculina y espíritu emocional los atributos que se esperan de la maternidad. A los emergentes, felicitaciones.