Mirada en la red

3er informe en la UAEM

El próximo 3 de marzo, Jorge Olvera García, rector de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), rendirá su tercer informe de labores. La comunidad universitaria estará pendiente para conocer los avances logrados, tanto en las funciones sustantivas como en las adjetivas. Jorge Olvera trazó su proyecto institucional en la corriente filosófica del Humanismo. De ahí que haya dispuesto como lema de gestión: "Humanismo que transforma". En el Plan de Desarrollo Institucional 2013-2017, quedaron estipuladas las metas a alcanzar durante su periodo al frente de nuestra universidad pública.

He aquí algunas cifras que se escucharán en el esperado 3er Informe de la máxima casa de estudios, en voz de su actual Rector. En el año 2013 había una matrícula total en preparatoria de 17,800 estudiantes. La oferta y cobertura creció en este nivel de estudios. Actualmente asisten 18,625 alumnos(as) a los planteles de preparatoria. Lo relevante es que al formar parte de quienes alcanzan estudios de nivel medio superior, las historias de vida de estos(as) jóvenes preparatorianos(as) habrán mejorado.

Donde se ha registrado un notable crecimiento ha sido en la matrícula de estudios profesionales. Al inicio del mandato de Jorge Olvera, cursaban estudios de licenciatura 47,731 jóvenes. Actualmente la cifra llega a 55,257 estudiantes. Se tienen 7,526 más estudiantes que en 2013.

Este resultado tiene que apreciarse desde una visión holística. Se trata sí, de más estudiantes y de nuevas carreras, pero lo que conlleva este logro son: a). Mayor cantidad de aulas; b). Construcción y equipamiento de talleres y laboratorios; c). La contratación de docentes de tiempo completo y de asignatura, aumentando progresivamente; d). La estructuración de proyectos de investigación, con los fondos correspondientes; e). Personal administrativo nuevo y capacitado; f). Ineludiblemente, de una amplia capacidad de gestión y de la atención a procesos administrativos; g). Atender a gastos de operación como: agua, luz, transporte, mantenimiento, reparaciones y recursos para dotar a los espacios educativos de varios consumibles para dar cauce a la actividad formativa.

He aquí la relevancia de los datos. Tenemos que analizarlos a la luz de sus efectos multiplicadores y en sus dimensiones. Aunque languidece, mi esperanza es que un día la cámara de diputados(as) del Estado de México y la de diputados(as) del ámbito federal, comprendan que cuando se trata de abrir más espacio para los(as) jóvenes en una universidad pública, se requiere de una inversión sin regateos y de un aumento sostenible en el subsidio que se otorga. Ello rebasa, con creces, la colocación de una primera piedra o la apertura de una nueva licenciatura.