Mirada en la red

Estado de México: Segundo debate

En 27 días se vivirá la jornada electoral para que la ciudadanía elija a quien estará en el Poder Ejecutivo del estado de México. La cantidad de televidentes que presenciaron el primer debate público entre candidatos y candidatas, organizado por la autoridad electoral (IEEM) fueron relativamente pocos. Sin embargo, en la era de los post-medios electrónicos convencionales, dicho rating debe ser interpretado con cautela.

A esa cifra, hay que sumarle los costos (a favor o en contra) de la resonancia o multiplicación que usualmente ocurre en redes sociales y en aquellas construidas históricamente, familiarmente y socio-laboralmente. Por ejemplo, el comentario que notifica, el cotilleo que agranda y deforma, la ironía que acredita o disminuye, la bellaquería y el asombro, pero también real frente al interlocutor, tienen su papel en electorado presuntamente apolítico, inocente o indeciso, después de la transmisión del primer debate.

Quien crea que en televisión se puede "debatir" alguna idea o siquiera un tema, simple y llanamente está equivocado(a). La pantalla chica, dado el formato que exige este tipo de producción mediática no (otra vez, no) tiene condiciones –en ambas partes, productores y audiencia– para que sea posible tal odisea.

Usualmente un televidente habituado, necesita cambios constantes; simplificaciones a rajatabla para entender algo de un todo muy complejo, dinámico y con matices. Las grandes discusiones se han dado a través de cientos y miles de páginas en sendos libros entre pensadores el orbe. La "tele" invadió lo que no le concernía. Lo suyo, es el "entretenimiento", pero nunca la discusión ni la polémica. Debemos buscar otros espacios, no la televisión.

Lo que presenció la post-audiencia que alcanzó a saber algo del primer debate entre candidatos y candidatas para alcanzar la silla de la gubernatura estatal, fue un interjuego de lanzagranadas ¿Quién ganó? El candidato(a) que haya salido mejor librado de esos disparos dirigidos hacia él (o ella) y quien haya soltado su mejor arsenal, con el efecto esperado ¿Qué esperan los candidatos(as) para el segundo "debate"? Atacar estratégicamente. Esquivar para perder los menos votos posibles. También, abonar credibilidad para su causa. La experiencia en cargos y resultados, marcará la diferencia.