Mirada en la red

VIH. Cerremos la brecha

Parte I

El 1 de diciembre se recordará en el mundo que se libra una batalla para prevenir y controlar el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). La fecha se ha marcado debido a que el primero de diciembre de 1981 fue diagnosticada la primera persona con dicho síndrome.

Mediante el eslogan: "Cerremos la brecha", este año la ONUSIDA planteó una agenda para esta epidemia que cabalga en distintas regiones y países del mundo a pasos claramente diferenciados. En los países que forman el África Subsahariana el VIH y el sida constituyen una calamidad generalizada. Para el caso de México, está más focalizada en grupos específicos.

La campaña y programas dirigidos al VIH y al sida plantearon que este año deberían acentuarse acciones de: 1). Prevención; 2). Acceso y aplicación a pruebas rápidas para detección del VIH y de otras ITS, especialmente aquellos/as que tienen prácticas sexuales de riesgo; 3). En caso de resultados reactivos –derivados de las pruebas rápidas– la inmediata canalización y acceso a los servicios de salud para pruebas confirmatorias, en las personas que resulten portadores del virus así como el otorgamiento de post-consejería para que logren una alta adherencia al tratamiento a base de antirretrovirales.

ONUSIDA ha señalado desde hace varios años que no se debe desatender a la población adolescente y juvenil, en tanto se sabe que en esta etapa de la vida aumenta el riesgo de adquirir el VIH u otras ITS por no usar el condón masculino o femenino en cada encuentro sexual. Otros grupos necesitan ser atendidos con estrategias diferenciadas, por las condiciones que les rodean.

Las mujeres embarazadas deben ser diagnosticadas para conocer su condición serológica y, en su caso, para evitar la transmisión directa s a sus hijas/os. Personas Privadas de su Libertad (PPL) viven otra problemática que ponen en riesgo su salud y pueden ser portadoras (antes y sin saberlo) del VIH o de otras ITS o, apenas ingresen a los centros de readaptación social.

Los gays, bisexuales y Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), travestis, trabajadores/as sexuales y las personas transgénero, forman parte del segmento más vulnerable en prácticamente todo el mundo, pues crece un movimiento que propone sexo sin condón (bareback).

Por estas y otras razones, se insta a que los países aumenten la financiación pública y privada para fortalecer los conocimientos, la educación sexual apegada a derechos humanos y fuera de los estamentos de la discriminación y de la homofobia. Nos falta mucho por avanzar a escala sociocultural, ética y biomédica.