Mirada en la red

Revisar el pasado y pedir cuentas

El primero de mayo emergió un oscuro episodio más relacionado con enfrentamientos entre las fuerzas armadas y narcotráfico. Esta vez, en los estados de Jalisco, Guanajuato y Colima. Este suceso no es local. Tiene larga data el combate al narcotráfico en una gran parte del mundo. También se sabe de múltiples "estrategias" para atacar esta actividad ilícita. Las ha habido silenciosas, "de baja intensidad", contemplativas, pasando por estratégicas y, durante el periodo calderonista, declaradas como "guerra". Malísima idea.

Es un negocio altamente lucrativo que conecta diversidad de países, regiones, zonas, grupos, cárteles, actores, oferentes y consumidores (compradores) de estos productos y sustancias. Está implicado hasta el tuétano un régimen jurídico-penal que campea a escala planetaria. Sí, dicho sistema está en prácticamente todo el mundo, sin exagerar. Digo que a escala global porque —so pena de colapso en muchos órdenes— hoy ningún país podría simple y llanamente atreverse a legalizar de la noche a la mañana la producción, venta y consumo de estas drogas, por antonomasia ilícitas. También son gajes de la globalización. Solo en algunos puntos del orbe se han legalizado algunas drogas, especialmente la mariguana. Tengámoslo claro: priman mega-socios a los que conviene que esta actividad siga siendo ilícita.

Tal parece que el mundo político, económico y jurídico del globo se resiste a aprender de la historia. Resistencia propia del anquilosamiento cerebral. Pongo un ejemplo conciso. En 1917, en los EEUU, comenzaron con una enmienda constitucional (la número XVIII) en la que se prohibía la venta, importación, exportación, fabricación y el transporte de bebidas alcohólicas en todo el territorio de la Unión Americana. Entre 1920 y 1933, mediante la llamada Ley Seca, dicha enmienda se mantuvo vigente en todo el país. ¿Resultados? Pésimos: Industria clandestina; corrupción en todos los órdenes; mercado negro para llegar a consumidores; aumento en la ingesta de alcohol; bandas de delincuentes (mafia) a más no poder; balaceras a diestra y siniestra; cárceles repletas; amenazas y asesinatos a la alza; luchas territoriales para controlar producción, venta y consumo. Cuando Franklin Roosevelt derogó la Ley Seca en 1933, el panorama cambió. La financiación mediante impuestos por venta de alcohol, atemperó la crisis que venía del colapso de 1929.

Mientras la población se debate en la zozobra, la angustia, el miedo, el colapso nervioso, la desesperanza y la parálisis por miedo a lo evidente: perder la vida por estar en el lugar equivocado ¿dónde están las evaluaciones objetivas y sesudas que nos hagan ver qué ha pasado con cada una de las "estrategias" puestas en marcha?