Mirada en la red

Remolino de paternidades

Ayer, como cada tercer domingo de junio, estuvo destinado al Día del Padre. La mercadotecnia nos marcó un día más para que, mediante el consumo, nos recordemos una parte de nuestras obligaciones espirituales: valorar nuestros vínculos amorosos y hacerlo patente con obsequios y reuniones de toda estirpe y calado.

Dicha celebración tuvo dos constantes: 1). Tres sendos partidos de futbol, desgranados desde la Copa Mundial: Suiza vs. Ecuador; Francia vs. Honduras y, Argentina vs. Bosnia-Herzegovina. Una buena dosis de altura internacional para los que gustan dirigir encuentros de futbol soccer, desde la comodidad de sus asientos. 2). La publicación de los resultados del examen de admisión a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), tanto para preparatoria como para las licenciaturas. Para muchas familias, el Día del Padre se habrá tornado en un momento amargo si la hija o hijo no alcanzó el puntaje para ingresar a las aulas universitarias. Para los casos positivos, seguramente habrá cobrado gloria el festejo al ver publicados los resultados de quienes, por sus conocimientos y capacidades, consiguieron un sitio.

Para aquellos jóvenes que no vieron cristalizado su anhelo de ingresar a la UAEM, les digo a cada uno/a de ellos/as que revisen con todo cuidado las 281 opciones educativas que tienen dentro del Estado de México. Dichas opciones se listaron como parte del encarte publicado ayer domingo en los principales diarios. Consíganlo. Si no lo adquirieron, ustedes pueden ingresar a la siguiente página: http://www.uaemex.mx/pdf/resultados_encarte2014.pdf

La tarea fundamental para un chico o una chica que acaba de concluir sus estudios de secundaria o de preparatoria es continuar su preparación académica. Es la mejor actividad y ocupación que un ser humano puede tener: estudiar. Para las clases baja y media, nuestra única opción es prepararnos académica y profesionalmente. La cultura del esfuerzo es lo que debemos abrazar quienes nos buscamos la vida de manera legítima y sostenible.

A los padres (me refiero a los masculinos) les digo que si su hijo o hija no alcanzó el puntaje requerido para lograr una banca en la UAEM, es ahora cuando hay que demostrar que uno es el padre del chico o de la chica. Requerirán de ánimo, de aliento, de ayuda o reforzamiento académico. Necesitarán de apoyo para trabajar la frustración, el coraje y la desolación. Ante ello, nuestra misión como padres es enseñarle a levantarse de una caída, de otra, de muchas. Ponerse de pie para seguir con redoblados ánimos, con más trabajo y estudio, hasta lograr lo anhelado. Entonces la paternidad se torna un nudo de emociones y de responsabilidades que alimentan el remolino de aquello que somos con y para nuestras hijas e hijos. Enhorabuena.