Mirada en la red

“Primer Entorno” en las elecciones

Quedan 11 días para que candidatos/as a diputaciones locales, federales y a las 125 presidencias municipales en la entidad, concluyan sus esfuerzos para tratar de ganar el mayor número de votos. El próximo 4 de junio será el último día para reuniones, mítines y arengas a favor de sus respectivas causas.

En el ambiente político-electoral flotan vectores que incidirán en la afluencia hacia las urnas del próximo 7 de junio, día electoral. Demos un paseo por lo que el filósofo Javier Echeverría nos dijo. Vamos al primer entorno, el que dicta la naturaleza: 1). Las altas probabilidades de lluvia que desde hace varias semanas dicta el fenómeno de "El Niño", generarán reducción de votantes. Si este domingo 7 del mes próximo, amanece nublado, generará desánimo entre un segmento de electores en varios puntos de la entidad.

No será un asunto menor. Las fuerzas de cada partido político, así como los equipos de candidatos y candidatas, tendrán que trabajar en tierra para hacer que sus adeptos y simpatizantes sufraguen en las urnas, a pesar de que el temporal recrudezca.

La creencia mítico-religiosa judeo-cristiana que habita en la meteorología—como en otras ciencias—bautizó al fenómeno de "El Niño" porque a escala global, repito: global, el cambio climático inicia a finales del mes de diciembre. Fenómeno que genera altas precipitaciones debido al calentamiento del Océano Pacífico Oriental y Central, resultado, a su vez, de nuestro frenético e irracional consumo planetario, así como de un sinnúmero de residuos sólidos y líquidos que le depositamos a la casa común.

Creyentes occidentales, muchos "científicos" ligan al nacimiento del Niño Jesús, como un hecho incuestionable y lo impusieron. La (ir)racionalidad científica conserva en su hábitat sólidos rincones de oscurantismo religioso. Ni modo. ¡Qué le vamos a hacer! El resultado: Elecciones, climatología, ánimo-desánimo, dádivas, curules locales, federales y presidencias municipales, verán ligadas ese venidero domingo de junio, por complejo que ello parezca.

Valles, montañas, cerros y zonas campiranas, han jugado un importante papel en urnas, votos, pérdidas y ganancias. Parte de la cultura político-electoral y de quienes triunfarán, tiene estrecha relación con la manera en que se mueven ciudadanos y ciudadanas en esta otra parte del primer entorno natural. Tendrán que trabajar de otra manera; con estrategias diferenciadas de cooptación y de afluencia hacia las urnas.

La ciudadanía de este primer entorno acudirá a votar, pero por otras razones y motivos. Ése será su desafío. Los "otros partidos" que se han hecho gobierno, han aprendido. Ahora toca ganar en elecciones le den el justo valor al primer entorno.