Mirada en la red

Información científica: acceso abierto

El pasado 20 de mayo el Presidente de la República Enrique Peña Nieto, firmó un decreto para incentivar y dar soporte al libre acceso a la información científica y tecnológica que se produce en nuestro país.

Dicha promulgación modifica y amplía asuntos fundamentales contenidos en fracciones y artículos de tres Leyes clave: de Ciencia y Tecnología; de la Ley General de Educación y, la que regula la organización del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Lo central de este decreto es que brindará "acceso inmediato a través de una plataforma digital, y sin requerimientos de suscripción o pago, a las investigaciones, materiales educativos, académicos y científicos" que hayan sido financiados con fondos públicos.

¿Para qué se dispuso tal promulgación? Tiene como propósito fortalecer nuestra capacidad científica, tecnológica y de innovación, en lo individual, colectivo y como país, para que este tipo de información esté disponible para estudiantes, académicos/as, investigadores/as y muchos otros usuarios que lo deseen.

Ahora, el Conacyt, las universidades, los centros dedicados a la investigación; los gobiernos federal, estatales y municipales, tendrán la opción de colocar en repositorios especializados, la información científica o tecnológica que constituya valor para la sociedad del conocimiento.

Dicho esfuerzo implicará: acopio, preservación, gestión y acceso electrónico de información y contenidos de calidad, incluyendo aquellos de interés social y cultural que produce nuestro país con fondos públicos.

En la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), desde el año 2003 tenemos Acceso Abierto (AA) a los aportes que generan casi mil revistas científicas. Se llama Redalyc.

La política de AA es un movimiento relativamente reciente. Comenzó a principios de los años 90, cuando unas cuantas revistas decidieron colocar sus artículos en la web para que, sin costo alguno ni suscripción, la gente pudiese leerlos íntegramente. Fue a partir de la segunda mitad de los 90, cuanto tomó ímpetu con esfuerzos protagonizados por LATINDEX, SciELO y PubMed, entre otros.

Luego vendrían una serie de Declaraciones de talla internacional como las de Budapest (2002); Bethesda (2003); Berlín (2003) y, más recientemente, la Global Young Academy (2012).

Hay que apuntar que esta nueva política del Estado para el AA, signada por el presidente Enrique Peña Nieto, fue gestada e impulsada sistemáticamente por la UAEM, justamente a través de Redalyc.

También debe señalarse que existió sensibilidad, comprensión y sentido de prospectiva, en Ana Lilia Herrera Anzaldo, actual senadora de la República, quien lideró esta iniciativa. Hoy, es una realidad. Enhorabuena.