Mirada en la red

Homoparejas y matrimonio

La semana pasada se efectuaron dos foros de análisis en torno a los matrimonios entre parejas del mismo sexo. Se llevaron a cabo en dos espacios de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). El primero en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y, el segundo, en el Centro Universitario Valle de México. El rector de la máxima casa de estudios, Dr. Jorge Olvera García, participó en ambos foros. El Diputado Cruz Juvenal Roa Sánchez, en su calidad de Presidente de la Junta de Coordinación Política de la LVIII Legislatura local, encontró una amplia respuesta por parte de la comunidad universitaria, así como una entusiasta respuesta por parte de grupos representantes de la diversidad sexual.

Se trata de una iniciativa del gobierno del Estado de México, a través del Dr. Eruviel Ávila Villegas, quien desde el Poder Ejecutivo ha enviado a la Cámara de Diputados de la entidad, una propuesta para la reconceptualización tradicional del matrimonio. Su objetivo es proteger los derechos humanos estipulados en diversos instrumentos jurídicos internacionales, nacionales y estatales. El presidente Enrique Peña Nieto ha hecho lo propio al enviar, el pasado 17 de mayo, una iniciativa de reforma al artículo cuarto Constitucional y al Código Civil Federal, para reconocer como un derecho humano que las personas puedan contraer matrimonio, sin discriminación alguna.

¿Qué es esto?

1). Es un derecho humano que protege las decisiones libres que pueden tomar personas de 18 años o más, para amarse y experimentar plenitud. Para que el placer erótico-sexual que se vive fuera de heterolandia, no sea satanizado ni vituperado. Para que, si dos personas que viven en pareja optan casarse por la vía civil, con absoluta independencia de su orientación sexual, estén protegidos(as) por la ley. 2). También es una lucha frontal contra el machismo más rancio que transpira anacronismo, homofobia, estigmatización, discriminación y misoginia. 3). Es un misil dirigido al matrimonio heterosexual, reproductivo, desigual, inequitativo –otra vez, misogino– y con frecuencia violento en su interior que, por siglos, secuestró la palabra "matrimonio" para uso exclusivo de los tres monoteísmos y de políticas ultraconservadoras.

Si todo prospera a favor, el maridaje civil tendrá que incluir a dos personas mayores de edad que se aman, sin que importe su identidad sexo-genérica. 4). Para nuestro país, es un movimiento telúrico que experimenta "La Familia" heterosexual, monogámica, reproductiva y dominical. 5). Es un pequeño avance que intenta ratificar que somos un Estado laico y librepensador; que lucha por los derechos humanos, la protección y la no discriminación. Celebro que la UAEM continúe siendo un espacio libre para el debate.