Mirada en la red

Género y Comunicación

La semana pasada (del 1 al 3 de abril) se llevó a cabo en la Universidad de Sevilla, España, la II International Conference Gender and Communication. Los doctores Juan Carlos Suárez y José Manuel Pérez, junto con la doctora Rosario Lacalle, codirigieron esta significativa conferencia. Lograron respuesta de investigadoras e investigadores de Alemania, Austria, Egipto, Portugal, Italia, España, EEUU, México, Argentina y, Ecuador, entre los de mayor presencia.

En la inauguración de la jornada llamó la atención que se haya logrado tanto la presencia como la financiación del Consejo Audiovisual de Andalucía; del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Consejería de Justicia; de la Asociación para la Defensa de la Imagen pública de la mujer y, de la Federación Feminista Gloria Arenas.

Más allá de los programas de intervención y de los discursos progresistas, cada una de estas instituciones hizo patente su compromiso mediante la aportación de fondos para hacer viable la organización de una conferencia que se comunica en inglés y en español.

Celebro que las instituciones públicas acrediten su compromiso por partida triple: 1).Mediante la acción, a través de la operación de sus programas; 2).Con la expresión discursiva, pues clarifica su visión y permite la crítica (siempre necesaria) y, 3).Cuando deciden, como ahora, destinar una pequeña parte de los fondos para que otros actores sociales amplíen su radio de acción. Éste fue el caso.

Por estas latitudes europeas, la perspectiva de género campea y opera como un eje transversal de muchos contenidos, agendas y programas, tanto educativos, empresariales, organizacionales, mediáticos, online y socioculturales en general.

No se tiene resuelto todo pero avanzan algunos pasos más adelante que nosotros. Por fortuna en México florecen varias acciones que han puesto en la palestra pública asuntos como: la igualdad, la equidad y las violencias, aunque todavía en el saldo pone(mos) en desventaja a las mujeres.

Que primen capacidades y condiciones para que podamos elegir lo que deseamos hacer; aquello que nos haga mejores seres humanos y que nos dé sentido de felicidad, constituye una de las meta-preocupaciones de la perspectiva de género.

Muchas personas piensan que dicha óptica sólo pretende hablar de las mujeres. No es así. En todo caso, si se hace, es una fase embrionaria. Se trata de construir una sociedad en la que haber nacido de sexo femenino o de sexo masculino, impida que ello nos predetermine en el qué debemos hacer; cómo debemos ser; a qué tenemos derecho; qué nos está permitido y, cómo debemos vivir.

El punto es que las capacidades, virtudes, decisiones, acciones y potencialidades del ser humano sean los criterios que tracen nuestro ser.