Mirada en la red

Enseñanza-Aprendizaje de las Sexualidades

Ahora que otra Reforma Educativa está en cierne en todo el país, me pregunto si dicha transformación incluirá la actualización de docentes para que por fin se aborde la sexualidad desde una óptica científica, laica, social, multicultural y zambullida en la vida cotidiana que abraza a los y las jóvenes.

Desde que en 1974 la Secretaría de Educación Pública (SEP) se animó a incluir por vez primera los temas de sexualidad en los libros de textos de primaria y secundaria, no solo fueron sujetos a "tratamiento", dándoles una óptica, atestada hasta la cejas, de un abordaje exclusivamente biomédico.

Se pensaba que enseñando algo sobre los aparatos reproductores masculino y femenino; con unas probaditas acerca de los cambios primarios y secundarios puberales y juveniles, serían una puerta de entrada a la antesala de la sexualidad. Claro, las lecciones se salteaban con tópicos sobre espermas, eyaculación, "sueños húmedos", óvulos, ciclo menstrual, fecundación, embarazo e imágenes esquematizadas que exponían cómo y por dónde nacía un nuevo ser humano. Dicho coctel temático bastaría para que los y las núbiles comenzaran a ver a la sexualidad como algo "natural", higiénico y anodino.

Una visión higienista y biomédica acerca de la sexualidad humana fue el primer error de tal visión pretérita que no se ha borrado del todo, por cierto. Una óptica heteronormativa, por antonomasia, forjada como obligación esencialista de ser hombre y de ser mujer (uno para la otra) ha constituido el mandato en la enseñanza de las sexualidades, desde la educación básica.

¿Hemos tenido avances? Diré que sí. Ahora se abordan aspectos sobre enamoramiento y qué tiene que con la sexualidad; se tratan asuntos sobre el VIH, el sida y otras ITS; se asoman modestamente (en secundaria y preparatoria) filones acerca de la "diversidad sexual". Sin embargo, falta mucho camino por recorrer.

Las personas cuyo trabajo sea impartir docencia en primaria, secundaria o en el nivel medio superior deberían asomarse a textos fundamentales sobre esta amplia y compleja temática.

He aquí una muestra de títulos: 1). Sánchez, A. (2004). La ciencia y el sexo. Ed. UNAM. 2). Flaumenbaum, D. (2013). Mujer deseada, mujer deseante. Ed. Gedisa. 3). Lipovetsky, G. (1999). La tercera mujer. Ed. Anagrama. 4). Eribon, D. (2001). Reflexiones sobre la cuestión gay. Ed. Anagrama. 5). Becerra-Fernández, A. (2003). Transexualidades. La búsqueda de una identidad. Ed. Díaz de Santos. 6). Moran, C. (2013). Cómo ser mujer. Ed. Anagrama. 7). Guash, O. y Viñuales, O. [eds.]. Sexualidades. Diversidad y control social. Ed. Bellaterra. Sin duda, un paseo intelectual que les daría buenos dividendos para comprender y enseñar mejor a las nuevas generaciones.