Mirada en la red

Elecciones y papeles de Panamá

Algunos acontecimientos se ganan o no, nuestra atención. Unas ocasiones porque tales sucesos simplemente están a años luz de lo que nos importa. Otras, porque sí forman parte de nuestro quehacer y, no menos frecuente, porque los medios de comunicación –tejidos con diversos intereses—imponen un racimo de asuntos en los que "conviene" que estemos ocupados.

1. La batalla interna que viven demócratas y republicanos, para ver quiénes contendrán por la Casa Blanca. Donald Trump, con su racismo, sus oscuros deseos de guerra contra quien mejor le plazca y, el síndrome xenofóbico que le amamanta, arenga con cierto éxito a un segmento de republicanos. Hillary Clinton sortea su batalla interna, pero a ratos la tiene difícil para desmarcarse con elegancia en algunos temas de aquello que ha realizado y sigue operando el presidente Barack Obama. Hay temor entre muchos inmigrantes sin papeles que viven en los EEUU y que además envían dinero a sus familiares radicados México y en otros países de la región latinoamericana, si logra contender y, luego ganar, el descocado empresario republicano. A cada cual, con el Fox que le toca. Para el gobierno de México no será un asunto menor este escenario, si la amenaza Trump crece en las próximas semanas y meses.

2. En nuestro país, el próximo 5 de junio se efectuarán elecciones para elegir 965 ayuntamientos; 388 diputaciones y 12 gubernaturas. Caso inédito y aparte vivirá la Ciudad de México, en la que se elegirán 60 diputados para integrar la primera Asamblea Constituyente. La idea que tiene el PRI (en alianza o no) es volver a ganar los estados en los que gobierna y que estarán en juego, además de "recuperar" Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Veremos qué pasa.

3. Los Papeles de Panamá, al publicar nombres de diversos personajes de altos vuelos, han puesto en el cadalso a varios. En países como Islandia, Sigmundur Gunnlaugsson, primer ministro, dimitió con el sólo hecho de haber aparecido en una la lista que lo implicaba. En tanto se aclara su situación, renunció a su cargo. Punto. Después él explicará a sus connacionales sobre el final de su propia novela. No sorprende que Islandia sea uno de los países con altas calificaciones en materia de democracia, calidad de vida y sentido de la felicidad. En México, en el que también se sabe de 33 que están en esa lista negra, simple y llanamente no sucederá nada. Cuando mucho, quedará en "malos entendidos", gente de mala fe que ya no sabe cómo implicar a finísimas personas que lo único que han hecho toda su vida es trabajar por el bien del país. Aquí o allá, cuando el poder es ilimitado, una de sus hijas consentidas, la corrupción, seduce a todo aquel que yace en el poder absoluto.