Mirada en la red

Educación mexiquense

Parte I

Cada vez que ocurre un cambio de magnitudes considerables, como el que acaba de suceder la semana pasada en la Secretaría de Educación (SE) del Gobierno del Estado de México, se torna inevitable analizar los retos de la labor educativa que tenemos en la entidad más poblada del país.

El calendario escolar tiene que ver con casi 5 millones de infantes y jóvenes que diariamente acuden a las aulas; desde el preescolar hasta los estudios superiores. Se vincula, mediante la enseñanza, con 238 mil docentes, cuya labor, preparación, habilidades, disposiciones contractuales e ingresos económicos pautan las posibilidades y alcances tanto de la cobertura como los indicadores de la calidad que logran para su vida, cada uno de los(as) estudiantes.

Para contrarrestar condiciones estructurales como pobreza, marginación, dispersión poblacional e incluso las extensas jornadas laborales de padres y madres, en tanto factores de incidencia en el rendimiento académico, desde la SE Mexiquense se aplican programas como los desayunos escolares; becas económicas y escuelas de tiempo completo. Estas acciones exigen recursos económicos y humanos para su ejecución y plena rendición de cuentas, en tanto uso de fondos públicos.

Los resultados cualitativos de la educación básica están siendo objeto de evaluaciones cada día más confiables y válidas. Como entidad y como país, enfrentamos dificultades en calidad educativa. El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) publicó los resultados obtenidos en 2015, por los(as) estudiantes de 6º de primaria y de 3º de secundaria. Los niveles y puntajes promedios dejan claro que los alumnos presentan resultados que alarman. Estudiantes de primaria de nuestra entidad –en Lenguaje y comunicación-- ocuparon el 8º lugar en el concierto nacional y, los de secundaria, se posicionaron un poco mejor, en el 6º sitio. En matemáticas, los infantes de 6º primaria ocuparon el escalón número 13 y, los de secundaria, la posición 17 en el país. Desafíos mayúsculos, de mediano y largo plazo, en estos campos axiales.

Estos y otros retos --que seguiré comentando-- tiene frente a sí Ana Lilia Herrera Anzaldo, nueva titular de la Secretaría de Educación del Estado del México. Sabe y conoce su entidad. Tiene experiencia en temas demográficos; domina asuntos de desarrollo social; ha trabajado en diversos temas legislativos de gran aliento, tanto en el ámbito local como en el Senado; le ha tomado el pulso a la vida municipal; ha cultivado su formación académica y, su perfil político habla de gran capacidad para generar acuerdos y de una alta sensibilidad para entender las situaciones y ópticas de los demás. Enhorabuena por su nombramiento y por su llegada a este importante sector.