Mirada en la red

1o de Diciembre, 2016 Parte III (Última)

Hace cuatro días, como cada año, se efectuó la ceremonia del Día Mundial del SIDA, en la sede oficial de la Secretaría de Salud del gobierno federal. El nuevo lema: "Levantemos las manos por la #PREVENCIÓNVIH" tendrá vigencia hasta noviembre de 2017.

Inicialmente tomó la palabra la Directora del Centro Nacional para la prevención y el control del VIH/SIDA (Censida), doctora Patricia Uribe; ofreció indicadores y reconoció brechas. La secundó la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México, la doctora. Gerry Eijkemans; hizo énfasis en el panorama que presenta esta epidemia en la región latinoamericana y del caribe.

En sus respectivos turnos, hicieron uso de la palabra tanto el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), maestro Mikel Arriola Peñalosa, como el licenciado José Reyes Baeza Terrazas, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Ambas participaciones se ciñeron a dar cifras sobre número de personas detectadas con VIH y Sida; pacientes en tratamiento; detección en mujeres embarazadas y control de la transmisión vertical del VIH.

Ninguno de los titulares del IMSS o del ISSSTE refirió a los grupos clave más afectados por esta epidemia, es decir, Hombres que tienen Sexos con Hombres (HSH); Trabajadores y trabajadoras Sexuales (TS); Mujeres Trans (MT); Personas que se Inyectan la Droga (PID) o, Personas Migrantes (PM). Tampoco se ocuparon de hacer la más pálida referencia a los compromisos que México tiene ante el Programa Conjunto de Naciones Unidas, en esta materia (ONUSIDA). Quizá el VIH y otras ITS les parezcan un asunto menor, frente a otros padecimientos.

Los representantes de Casa de la Sal y de Colectivo Sol, recibieron reconocimiento de la Secretaría de Salud por destacada labor histórica. Juan Jacobo Hernández —quien lidera Colectivo Sol— en representación de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), reconoció algunos avances, pero puso el dedo en la llaga en las deficiencias que existen en los servicios de salud del Estado mexicano.

El Secretario de Salud, doctor José Narro Robles, hizo patente su estilo y experiencia al abordar un asunto que, como se sabe, seguirá despertando a los más encrespados demonios del pensamiento conservador. Al menos por un tiempo, el VIH llegó para abrir una nueva época para las minorías sexuales.