Mirada en la red

Daño moral a la UAEM

Prácticamente desde que inició la gestión universitaria, a cargo del rector de la UAEM, Dr. Jorge Olvera García (2013-2017), no han cesado los señalamientos de "irregularidades" halladas en los contratos que la máxima casa de estudios firmó con algunas dependencias del gobierno federal durante la administración que le precedió (2009-2013). La Auditoría Superior de la Federación (ASF) no ha dejado de apuntar su dedo flamígero hacia lo que desde sus particulares formas de hacer pesquisas y de recabar información, ha encontrado.

Como universitario, considero que la ASF se ha excedido y no ha considerado el descomunal quebranto no patrimonial (no económico) sino de tipo sociocultural que ha generado. Se perjudica a la UAEM en su prestigio, en sus aportaciones, en la labor social y educativa que desde 1956 realiza, al aplicar la miope visión de aludir al todo –la UAEM– por lo que se infiere o apunta que llevaron a cabo personas específicas, en un tiempo previo y en condiciones particulares.

Cuando en los medios de comunicación se publica que "la UAEM... tiene fincadas responsabilidades por..." esos encabezados desacreditan, hieren, atacan a una comunidad estudiantil formada por más de 51 mil estudiantes, distribuidos en 23 puntos del estado de México. Cada vez que se difunde que "la UAEM presentó irregularidades en..." se lastima la labor cotidiana desplegada mediante 185 planes de estudio, desde nivel medio superior hasta nuestros doctorados. Respecto a los programas de licenciatura evaluables, todos, sí todos, han sido reconocidos por sus estándares de alta calidad. Lo mismo ocurre con la mayoría de los programas de posgrado.

En la docencia e investigación, participamos poco más de mil 300 académicos(as) de tiempo completo (PTC). Y 94 por ciento tenemos estudios de posgrado. Más de 400 pertenecemos y nos mantenemos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Por cierto el actual rector, Jorge Olvera García, también forma parte del SNI. Ello indica que, junto con muchos otros docentes en la UAEM, impartimos diariamente docencia, formamos profesionales e investigadores(as), generamos conocimiento, difundimos hallazgos científicos y hacemos extensión.

Nos lastima que ciertos "hallazgos" o conjeturas identificadas por la ASF –en un lapso a todas luces previo a la actual gestión– se propaguen barruntos que arruinan la reputación de una institución grande y compleja. Eso es un daño moral; lacera un bien no económico, sino simbólico y civilizatorio que nos pertenece a todos(as).

Una perla: En cada congreso nacional o internacional, apenas saben que procedemos de la UAEM, nos inquieren cáusticamente sobre lo que en ese aspecto se ha publicado. Eso avergüenza y ofende a quienes nos formamos aquí y pertenecemos a la comunidad universitaria.