Mirada en la red

Centros Comunitarios de Detección

Hace pocas semanas el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el sida (CENSIDA), asignó a 25 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) fondos públicos para que instalen 27 Centros Comunitarios de Detección (CCD), enfocados a localizar población que puede estar viviendo en esta condición, sin saberlo.

Serán siete las funciones que realizarán los CCD: 1. Promoción para la detección oportuna del VIH, sífilis y de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS); 2. Aplicación de pruebas rápidas de VIH, sífilis y otras ITS, con pre y post consejería; 3. Aplicación de protocolos de confirmación, vinculación y retención de los casos que resulten portadores(as) del virus, para canalización a servicios de salud; 4. Aplicación de programas de suministro de insumos de prevención (condones masculinos, femeninos y lubricantes) e información focalizada; 5. Operación de programas de educación sexual y reproductiva; 6. Brindar servicios de soporte y otras estrategias psicosociales y, 7. Autopromoción de cada CCD, para generar mayor sensibilización, concienciación y colaboración de las poblaciones.

La distribución de estos Centros, en parte, guarda relación con la incidencia y la prevalencia del padecimiento. Seis serán instalados en la Ciudad de México; cinco en Jalisco. Dos en cada una de las siguientes entidades, yendo de norte a sur(este): Sonora, Nuevo León, San Luis Potosí, Puebla, Oaxaca y Quintana Roo. Los estados que operarán con un Centro, serán: Baja California, aunque compartido con Sonora; Aguascalientes, Tamaulipas, Aguascalientes, Tlaxcala (dividido con Puebla), Estado de México, Hidalgo (en cooperación con uno de la CDMX) y, Tabasco.

La tarea que tienen encomendados estos 27 espacios vitales para este problema de salud pública, se torna neurálgico pues en México –como en otros países—tenemos el compromiso frente a la ONUSIDA, de cerrar tres brechas que debemos cumplir entre este año y el próximo 2021. Primero, diagnosticar a poco más de 52 mil personas que se estima están viviendo con VIH, sin saberlo. En materia de tratamiento a base de antirretrovirales para las personas portadoras o que viven dicha situación, si bien 98 mil pacientes ya reciben medicamentos y otro tipo de atenciones, faltan por localizar prácticamente 56 mil y hacer que reciban atención. Existe un compromiso más. El propósito axial es lograr que las personas portadoras del virus, que reciben o que deberían estar tratamiento con antirretrovirales, reporten clínicamente, por su disciplina y apego a los medicamentos, que el VIH es indetectable y, con ello, existan muy bajas probabilidades de transmitirlo a sus parejas. A inicios del próximo año se conocerán los avances. Veremos qué sucede.