Mirada en la red

Andreas Günter Lubitz

Primera parte

Si la hipótesis se confirma, en torno al pavoroso "accidente" aéreo que el pasado 24 de marzo –presuntamente– provocó el copiloto Andreas Lubitz, estaremos frente a otro suceso lamentable, doloroso a más no poder, amén de terrorífico en toda la extensión del término, debido a sus presumibles causas y consecuencias.

Las pesquisas llegan por goteo porque el propio fenómeno así lo exige. Hasta ahora se ha dicho lo siguiente: 1). El joven Andreas, quien apenas tenía 28 años de edad, desde adolescente había mostrado un profundo interés por la aviación; su vehemente sueño era volar. Atributo, en principio. 2). Recurrentemente mostraba rasgos propios de personas obsesivas y presentaba tendencias depresivas. Omisión y desatención. 3). Pasados sus primeros ensayos en el club aéreo local LSC Westerwald, se inscribió en la escuela de Lufthansa de Bremen, Alemania, pero mientras se preparaba para ser piloto, intentó ingresar al centro de formación de Phoenix, EEUU, sin éxito pues lo declararon: "No apto". Falta de seguimiento, a pesar del ser un sistema alemán. 4). El dictamen que recibió de la escuela estadounidense le provocó tristeza y cayó en depresión; tanto, que abandonó temporalmente los estudios que preparaba en Lufthansa. Retomó su camino poco después, tras la medicación correspondiente. Todos lo pasaron por alto.

5). Gustaba de la actividad física e incluso participaba en maratones; algunas personas consideraron que su disciplina deportiva había contribuido a superar sus dificultades psicológicas o, quizá después se sepa, anudaba problemas psiquiátricos. Difícil de saber. 6). En el mes de septiembre de 2013, la Revista Aviation Business Gazette comentó que Lubitz había sido reconocido por su excelencia, disciplina y capacidad aeronáutica. Por ello dicha publicación notificaba que Andreas había sido incorporado a la base de datos de la Federal Aviation Administration. Paradojas de nuestra humanidad.

7). Se sabe que semanas atrás había roto con su novia, después de mantener una relación (consensual) varios años. Ante la ruptura, lo que el joven hizo fue comprarle a su ex pareja un nuevo automóvil marca Audi. A todas luces, una conducta típicamente exhibida por personas desacomodadas en tiempo, circunstancia y cabalidad. Descuido. 8). Algunos amigos de Andreas Günter Lubitz sabían que él gustaba de hacer caídas en vuelo aéreo sin motor y cerca de donde eligió el final para sí y para los demás inocentes. Oscuridad que nadie apreció. 9). Cuatro años atrás, estuvo en el puente Golden Gate de San Francisco, santuario de suicidas. Otro signo. 10). Envió señales, difíciles de articular. Era hijo de una buena familia. Quiero la atención del mundo, dijo. Lo consiguió, tragedia mediante.