Los correos del público

Los correos del público

Ciclovía

Lamentables declaraciones de Aristóteles respecto a la consulta motivada por la habilitación de la ciclovía en el corredor García Barragán. Primero, porque somos los ciudadanos los que pagamos su salario, prestaciones, guaruras, la manutención de Casa Jalisco, viajes, etc. En suma, es nuestro empleado, no nuestro patrón. Pero esto no es lo más grave, sino el autoritarismo y la soberbia que exhibe sin rubor.Pero lo que sigue es más grave aún: la supina ignorancia respecto a los derechos ciudadanos, y si tuvieras un nanogramo de dignidad, sólo uno, deberías renunciar, porque no mereces ejercer el cargo que ostentas.Son dos derechos que se contraponen, los de los automovilistas y los de los ciclistas, y por si también lo ignorabas, el de los automovilistas es más antiguo, data de centurias, y en derecho la antigüedad cuenta, pero aplicar este rasero sería actuar como tú, porque se avasallarían derechos de quienes están a favor del uso de la bicicleta. Por lo tanto, la forma civilizada, democrática y determinante de dirimir un conflicto entre intereses contrapuestos, es la consulta pública, en la que participarán todos los ciudadanos que deseen hacerlo, y tu obligación es simple y llana: acatar el veredicto de las urnas y punto.

 Gustavo Monterrubio Alfaro

 

Periodistas

Cada asesinato de un periodista es un ataque a la libertad de expresión y a la sociedad en su conjunto, cada asesinato de un periodista es una luz menos que ilumine la obscuridad y las penumbras que promueven las mafias del poder y la delincuencia, cada asesinato de un periodista es una pluma menos y muchas espadas más, con cada asesinato de un periodista quedan mudas miles de bocas que claman justicia.

Este sexenio México esta convertido en un cementerio de periodistas asesinados,, lo más indignante es que estos crímenes contra la sociedad quedan en la impunidad total, quedan los expedientes abiertos y los delincuentes libres, al final podrán matar un cuerpo, ocultar sus fechorías temporalmente, pero no podrán matar la verdad, que  tarde o temprano surgirá refulgente de la pluma de un buen periodista.

Vicente Ureña Fuentes

Estacionamiento

Antes de tomar posesión como presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro visitó rectoría de la UdeG. Al terminar la reunión, trascendió que Alfaro propuso, que Guadalajara fuera “la capital cultural de Latinoamérica”. No es difícil entender que Alfaro fue a ofrecer semejante ocurrencia al Grupo Universidad (y concretamente a Raúl Padilla) a cambio de no tener obstáculos en su camino al gobierno de Jalisco. Un paso es la donación del parque Mexicaltzingo por parte de Alfaro y hacer un estacionamiento para el teatro Diana. Siendo presidente municipal de Guadalajara, Aristóteles Sandoval quiso donar el estacionamiento del estadio Jalisco a Raúl Padilla para sus negocios inmobiliarios -negocios hechos con dinero público- pero ciudadanos echaron atrás esta ominosa idea. Grave error será que Alfaro done el parque Mexicaltzingo privilegiando al poder fáctico por encima de intereses tapatíos, porque el estacionamiento está pensado para beneficiar a la empresa parauniversitaria de Raúl Padilla. En todo caso, que el proyecto con estacionamiento sea administrado por el municipio de Guadalajara. Encima de todo, es Alfaro quien da explicaciones, como mandadero, para defender el proyecto de Raúl Padilla. Alfaro debe recordar que no votamos por él para privilegiar al Grupo Universidad. Enrique Alfaro será gobernador, pero gobernar no es como andar con cuates en la grilla por pasillos universitarios; o fortalecer grupos fácticos, lastres para Jalisco; o pagar favores a políticos de probada corrupción; o ejecutar proyectos para aprobar materias en una universidad privada. No se ha votado a favor de los ‘naranjas’ por su proyecto, fueron votos de castigo. Solo hay que recordar que se les dio una patada al PAN hace seis años, y que ahora se les dará al PRI. Entonces, ¿Alfaro querrá favorecerse del voto de castigo o del apoyo de Raúl Padilla?

Antonio Diosdado Hernández