Los correos del público

Los correos del público

El “gasolinazo”

Se ve se siente gran descontento por el incremento al precio de la gasolina, el llamado gasolinazo. El presidente apareció en los medios cambiando secretario y nos pregunta “¿qué hubieran hecho ustedes?” La respuesta no se hizo esperar, quieren su renuncia, no le perdonan la invitación de Trump. Peña Nieto carga el santo en la espalda, nada de lo que dice o hace resulta agradable, le tocó competir con el poder de las redes sociales y su popularidad se convirtió en blanco de críticas. Le están cobrando la factura de los 70 años que el PRI ha mantenido el poder gracias a la venta y ganancias del petróleo, con tan malas administraciones y despilfarros, aunado a la caída del precio, al presidente el santo se le fue al suelo. La debilidad del peso frente a las presiones de los mercados han sido devastadoras a la economía, la deuda creció al grado de perder la capacidad de maniobra. Opera el Principio de Peter, la incompetencia del gobierno llegó al límite, el pueblo cansado de las devaluaciones, corrupción de gobernadores y la impunidad con la que operan, sin ser juzgados. Si hay algo que defienden los ciudadanos es su bolsillo, la decepción y el coraje se manifestó en las redes de inmediato llamaron a manifestarse. Vivimos una paradoja y eso no entienden los ciudadanos, somos productores de petróleo y la gasolina se compra cara y con el gasolinazo se espera una cascada de aumentos. La democracia se volvió anarquía, aprovechando el momento se disparó el vandalismo. El hartazgo prendió las redes, el reenvío de mensajes se convirtió en arma de ataque y se dejaron llevar por propuestas sin sentido: compra gasolina, no compres gasolina, acude a la marcha, no pagues impuestos, deja que el gobierno reviente. Apelo a la congruencia, ya tenemos bastante con la violencia y la economía, a nadie nos conviene un estallido social, mantengamos la calma, unidos saldremos fortalecidos. Dijo Luther King: el hombre no mide su altura en los momentos de confort, sino en los de cambio y controversia.

Rosa Chávez Cárdenas


La ignorancia gobierna

Estamos en un país donde el secretario de Educación dice “ler” en vez de “leer”, el presidente dice que por los menos ha leído tres libros pero no sabe cuáles son y si agregamos al recién elegido presidente de Estados Unidos que dice que no existe el calentamiento global solo podemos llegar a la conclusión que la democracia está fallando, lo que debería ser el gobierno de los mejores se ha convertido en el gobierno de los idiotas y los ignorantes, lo peor es que no llegan solos, hay millones que los respaldan y votan por ellos. Bien dice el refrán “si los tontos volaran taparían el sol”.

Algo está pasando con la educación, cada vez hay menos bibliotecas y más redes sociales que solo proveen chismes y conocimiento superficial, como dicen los espectaculares de las librerías Gandhi necesitamos “menos face y más book”

Javier Fuentes Pérez


Democracia, derecho humano

La victoria de Trump para varios es un desacierto porque representa todo lo opuesto a la democracia: fanatismo, odio, xenofobia, y demagogia. La nuestra es una forma de gobierno que se basa en el constante mejoramiento socioeconómico y cultural de la población que permite que éste viva dignamente. Es en, el discurso y el diálogo como la democracia logra consolidarse y ser fructífera. Es por ello que ante los resultados electorales de Estados Unidos, lejos de sentirnos vencidos, debemos de abogar por aquello que nos hace demócratas: la razón unido a la virtud para que por medio del mérito logremos construir un mundo por el cual cada quien pueda realizarse.

La mejor herramienta que tenemos para un escenario de años venideros de demagogia y retórica vacía es ver en la democracia un derecho humano, retomando el discurso de la Carta Democrática Interamericana que en su artículo 1º inicia este documento reconociendo a esta forma de gobierno como un derecho de todos los pueblos americanos, en donde sus habitantes tienen la obligación de defenderla y promoverla sin importar en donde se encuentren.

Si bien varios doctrinistas aún consideran que la democracia es sólo una forma de gobierno, discrepo, porque no existe otra expresión política que permita el pleno goce de los derechos humanos. Si Trump ganó no fue a causa del régimen democrático, al contrario, fue porque no hemos encarnar adecuadamente sus valores.

Hemos fallado en combatir la pobreza, en alfabetismo y en lograr crear condiciones generales que permitan que todas las personas cuenten con una calidad de vida por la cual puedan tomar decisiones informadas e inteligentes. Debemos de aceptar a la democracia como un derecho fundamental, porque sólo así estaremos en capacidad de comprometernos con su contenido.

La democracia es el llamado al otro en el respeto y en la razón para vivir en coherencia y en paz. Si hemos de reaccionar ante las elecciones de Estados Unidos de América, es a través de implementar sus valores y principios, encontrando el término medio entre la libertad y la igualdad para lograr así el gobierno de la justicia.

Necesitamos velar por lo que ha sido la aspiración de varias declaraciones de derechos humanos: un mundo sin fronteras preservado a través el entendimiento mutuo entre unos y otros en la dignidad; y lo cual será posible en la medida que aboguemos por ella sin importar en dónde estemos, pues la democracia sólo cesa de existir cuando nosotros dejamos de pensar, y por ende de ser.

Germán Cardona Müller


Ilusos

Las promesas de campaña de Trump son insostenibles,  prometió que rompería los Tratados de Libre Comercio (TLC) con México porque nuestro país sale más beneficiado  de esa relación y que sacaría a todos los indocumentados de Estados Unidos porque supuestamente les quitan el trabajo a los estadunidenses.

Si Trump piensa que el TLC perjudica a EU pues que lo rompa, pero entonces que les paguen con la misma moneda, que  se lleve con él a todas las empresas gringas que ganan enormes sumas de dinero y le quitan trabajo a los mexicanos como Uber, Home Depot, Coca Cola, Wal-Mart y miles más, así tendrían más trabajo los taxistas, las tienditas de la esquina, los vendedores de agua fresca, las ferreterías del barrio, es muy fácil agarrar nada más lo que te conviene, es la típica mentalidad de empresario chafa y transa.

Tampoco pega eso de los indocumentados, desde el sexenio pasado, se regresa más gente de la que se va a Estados Unidos, los trabajos que los mexicanos hacen son los más extenuantes y los peor pagados, no van encontrar estadunidenses dispuestos a hacer esos trabajos, ni pagándoles el triple. Es lo malo de comprar discursos populistas, inmediatamente chocan con la realidad y los ilusos se quedan llorando.

Julio del Valle Guillén