Los correos del público

Los correos del público

Moderna

La colonia Moderna sufre los embates de nuestro sufrido tiempo. La inseguridad continúa aventajando a las autoridades encargadas de combatirla y muestra de esto es la desaparición del equipamiento urbano y su vandalización, como sucedió con las bancas de fierro de la Pila Moderna, que de ocho han quedado dos y éstas ya destrozadas parcialmente. Algunos canceles de casas habitación y de negocios también han sido vandalizados, sin mencionar los robos y asaltos a casas y a personas. También, las repentinas “ocurrencias” de la autoridad encargada, han desplazado a una razonada y eficaz planeación al responder a la manifestación de algunas necesidades sentidas. Por ejemplo, en el caso de la planeación de las ciclovías es patente su propuesta irracional y desequilibrada de restringir el flujo vehicular en avenidas e intersecciones viales conflictivas, pues esta decisión sobre la ubicación de una nueva y frágil infraestructura introducida a presión en las existentes vialidades ya saturadas terminará por explotar. De esta forma, en nuestra colonia Moderna, en la confluencia de tres calles, avenida Washington y las de Polonia y Rayón se han colocado subrepticiamente, en la madrugada y sin el conocimiento de los vecinos, 33 bolardos nuevos de los verdes verticales, para supuestamente encauzar adecuadamente la circulación de los vehículos, y lo que han logrado es obstruir la circulación de los mismos reduciendo la doble circulación de Rayón a un sentido (impidiendo la alternativa de circulación y desfogue del interior de la colonia), induciendo la circulación sólo por la Washington que ya de suyo está permanentemente congestionada.  Otra de las “sabias ocurrencias” la constituye la decisión en construcción veloz de unos módulos, que aparentemente serán baños públicos y oficinas sobre el camellón central de Chapultepec Sur. Aunque se han enviado numerosos reportes del abandono ancestral de esta zona por las autoridades municipales, y se ha solicitado su rehabilitación, ahora parece que se responde con una agresión a un espacio público de la comunidad tapatía que no debe utilizarse para otros fines. Esta zona no debe ser secuestrada por la misma autoridad encargada de su defensa, aunque sea para servicios, que si bien pueden ser necesarios ahí no es el lugar para ser ubicados. Una vez más reclamamos la atención adecuada de las autoridades al derecho de la ciudadanía por tener una ciudad vivible, equilibrada y sana. Esta relación debe establecerse de manera fluida y respetuosa en orden a obtener una gobernabilidad que refleje el beneficio social colectivo. Esperamos respuesta. 

Rosa María Adriana Arangurén

 

Ocho horas de sábanas

“Nadie puede con 8 horas de sábanas”, relató mi padre refiriéndose a la expresión que se  utilizaba en su tiempo respecto a la indefensión en que se encontraban -y encuentran- los subalternos con relación al súper poder que representan las cónyuges y en la actualidad los cónyuges también, quienes aunque no formen parte del organigrama formal de las entidades gubernamentales ni  privadas, deben, para conservar la estabilidad en el trabajo, rendir pleitesía, consideraciones especiales, alabanzas y caravaneo. Cualquier semejanza con la realidad no es mera coincidencia.

Francisco Benavides Beyer