Los correos del público

Los correos del público

Lo absurdo

La amputación de manos que sufrieron seis presuntos delincuentes como castigo por sus crímenes en días recientes me deja un par de reflexiones; por una parte, después de leer los comentarios al respecto emitidos por redes sociales me deja con cierto vestigio de preocupación en el pecho, la mayoría de esos comentarios festejaban la amputación y la violencia expuesta en esos hechos, los comentarios de las personas iban en sentido aprobatorio al hecho de hacerse justicia por propia mano lo cual debería ponernos en alerta a la sociedad en dos sentidos: uno, la naturalización de la violencia y la aceptación de esta como forma de vida, la celebración de los hechos como algo positivo prende los focos rojos ante un hecho indiscutible, la sociedad está dispuesta a lo que sea por proteger sus bienes, ante la ineptitud de las autoridades; y aquí la segunda reflexión, cuando las instituciones quedan a manos de políticos el resultado que estas arrojan no pueden tener otro sentido que el político, el mediático, el de mercado, cuando una institución se deja en manos de personas dedicadas a la búsqueda del siguiente espacio de poder y no al de profesionalizar el ejercicio del encargo en turno, los resultados serán siempre mediocres, tal es el caso de la Fiscalía General del Estado, que en fechas recientes ha tenido en su haber varios asuntos que dejan al descubierto su falta de profesionalismo y de compromiso institucional, el lamentable homicidio de tres trabajadoras en sus propias instalaciones, y ahora la obligada reacción de ciudadanos hartos de ser víctimas de la delincuencia ante la falta de reacción por el Estado, la naturalización de lo absurdo tiene que ver con estos dos aspectos, por un lado es indiscutible la carga violenta que cada día más se hace manifiesta entre los ciudadanos, y por otro lado la aceptación de ver a políticos ocupando cargos públicos que requieren de profesionalización, sin exigir que hagan lo que en su toma de protesta gritan y festejan con la mano derecha en alto, cumplir y hacer cumplir la ley; tanto va el cántaro al agua hasta que se revienta.

Pedro Javier Silvestre Rocha

 

Transporte público

El pésimo servicio del transporte público va más allá de las rúas por donde circula, sucede que el vínculo que ofrece la Semov en su página web para denunciar anomalías en el servicio, no tiene habilitada la ventana para señalar el día y la hora, el colmo es que carece de botón para enviar la denuncia. A su vez, el teléfono que ofrece la ruta 636, motivo de la denuncia, 38337333, no responde.

La denuncia que me fue imposible realizar a las instancias correspondientes, es relativa a una situación que es cotidiana y en mayor o menor medida a todas la rutas, pero en el caso que comento, los choferes de las unidades 532 y 1988, de la ruta 636, no pararon a recoger pasaje en la terminal de Herrera y Cairo y Santa Mónica, porque iban correteándose, además, el chofer de la unidad 532, nunca levanta pasaje en este punto, ignoro la razón. Esta situación que ocurre a diario. En tanto no contraten choferes profesionales, bien pagados y que se les brinde cobertura social y jurídica, el servicio del transporte pública irá de malo a pésimo, por lo tanto es absurdo un incremento al precio del pasaje.

Gustavo Monterrubio Alfaro