Los correos del público

Los correos del público

Elecciones de EUA y Colaboración

En mayo del año en curso, el Dr. Michael Hogan publicó su obra intitulada Abraham Lincoln and Mexico. A History of Courage, Intrigue and Unlikely Friendship, la cual inicia en el contexto histórico de la invasión estadunidense en un ambiente de hostilidad en lo que resultaron actitudes de racismo, xenofobia hacia nuestra nación por gran parte del vecino del norte. Sin embargo, inclusive en este caldo que culminaría con la pérdida de gran parte de nuestro territorio, hubo personajes de dicho país que se opusieron en contra de dicho acto, siendo uno de los actores principales Abraham Lincoln. Como joven congresista, buscó alianzas e inclusive a costa de su reputación política, el que no se tomaran estas medidas por ser injustificadas. Una vez siendo investido de la figura de Presidente de EU mantuvo este lazo de amistad vía Juárez, inclusive ayudando a repeler la invasión francesa en su momento. La importancia de tomar en consideración esta obra en estos tiempos radica en que volvemos a un contexto de hostilidad, xenofobia por parte de un sector de la población de EU justo en su proceso electoral. En nuestra nación, también empiezan los esfuerzos para ver cómo reaccionar ante dichas actitudes.

Se requiere retomar la deliberación crítica entre ambas naciones. La polarización no le servirá ni a Estados Unidos ni a México, por lo que un ánimo colaborativo es la única opción ante el riesgo de sumirse en un retroceso ante los avances que se han dado entre ambas naciones en la presente administración, cuando ambas naciones tenemos tanto que dar y aprender de nuestras culturas. El problema de ver el mundo en blancos y negros es precisamente en que se sobrevalora la dimensión de los conflictos, descartando la posibilidad de cualquier solución. Este es aún, creo, un escenario evitable, y por el cual podríamos conjugar esfuerzos entre países antes que impere la demagogia de los absolutos.

Germán Cardona Müller

 

Sobre transparencia 

Los diputados no saben de transparencia o de plano están convencidos que los ciudadanos somos idiotas. El sólo poner en duda el despido del auditor más corrupto del que se tenga memoria nos dice mucho sobre la congruencia y honradez de los presuntos “representantes populares”. ¿Para qué entonces presumen con bombo y platillo la aprobación de las leyes anticorrupción y la derogación del fuero estatal, si no temen molestar la impoluta figura del sujeto cuyo nombre no puedo escribir, porque me provoca náuseas? Diputados, de leyes estamos hasta la madre; su aplicación es lo que nunca ha sucedido y es lo que estamos esperando, por lo que les exijo respondan las siguientes preguntas, ¿el sujeto de marras al que negocian en lo oscurito ratificar, porque a las ratas se les ratifica, goza de solvencia moral y ética, y de una buena fama pública para encabezar los esfuerzos en la lucha contra el cáncer que es la corrupción y la impunidad? ¿En todo el territorio de Jalisco no hay un ciudadano(a) honrado que limpie los detritus de la auditoría del legislativo? Otro frente a limpiar de corruptos y leguleyos es el Poder Judicial, donde las denuncias que se tramitan duermen el sueño de los justos, o les ponen la ominosa e insultante etiqueta: no hay elementos para proceder y todo se hizo en estricto apego a derecho.

El combate a la corrupción seguirá siendo demagógico y estéril, mientras sean los diputados, y no los ciudadanos por voto libre y secreto, quienes elijan al titular del cargo en comento.

Gustavo Monterrubio Alfaro