Los correos del público

Los correos del público

Información

Muchas noticias no dan ni idea aproximada del problema que mencionan, por el contrario confunden la opinión pública. Un claro ejemplo es la información transmitida por los medios, de todo tipo, sobre la clausura del rastro de Zapopan.

Los que conocen la realidad: sectores involucrados con la producción y obtención de carne, a pesar de las pérdidas generadas, no pueden menos que reírse de la versión difundida y explicarse la medida como algo político.  Las autoridades competentes hacen otro tanto.

Se afirmó que el rastro municipal de Zapopan era TIF (Tipo Inspección Federal), aunque ha tenido épocas mucho mejores, nunca ha ostentado tal distintivo. La causal sobresaliente de la clausura era que habían encontrado reses con clembuterol. Es por demás absurdo atribuir la responsabilidad de la administración de clembuterol en la engorda de reses al establecimiento que solo hace el faenado. La identificación del compuesto, con consecuencias legales, solo es posible por análisis laboratoriales, si estos los hacen funcionarios de SAGARPA o SSJ, cómo quieren que el personal del rastro lo identifique a simple vista. Puede haber sospechas y retener los animales, pero hay que considerar que hay varios anabólicos permitidos de uso común. Además la clausura ocurrió antes de tener los resultados.

Los programas oficiales de control en el uso de clembuterol son una reverenda vacilada, han resultado totalmente ineficaces porque los funcionarios encargados de hacerlos y operarlos son unos incompetentes.  Un funcionario de SAGARPA explicaba a la opinión pública que el clembuterol “no se alcanzaba a digerir” (¿!¿!). “Hatos confiables”, ¿desde cuándo la vigilancia oficial se basa en la confianza?. El control es lo que funciona. Los ganaderos siguen usando clembuterol indiscriminadamente, tanto el bueno (alemán) como el malo (chino).

Cuando autoridades hacen una visita de control al rastro, milagrosamente los introductores están advertidos y no ingresan ganado al rastro y cuando no lo saben a varias cuadras del rastro los paran, hacen filas y esperan a que las autoridades se vayan. En el rastro, en lugar de apoyar y reforzar la vigilancia sanitaria existente meten “supervisores” de sobra y sin perfil, para cubrir cuotas del partido, que ganan más que la autoridad sanitaria.

La alerta sobre el consumo de hígado bovino por el riesgo a exponerse a residuos del compuesto que data de los 90, ya está cumpliendo alrededor de 20 años, las autoridades de Salud levantaron la alerta hace unos años, pero nadie ha hecho caso de la voz oficial, en los rastros se sigue decomisando el hígado porque se sabe que se sigue usando clembuterol . ¿No se habían dado cuenta de esto los “funcionarios de escritorio”?. Cada hígado bovino pesa alrededor de 5 kg multiplicado por los cientos de miles de bovinos sacrificados anualmente y  por los cerca de 20 años que se desperdicia proteína de alto valor biológico para un pueblo malnutrido. Esto es causa suficiente para sancionar a funcionarios incompetentes y corruptos. Esto sin estimar cifras nacionales de desperdicio,  son escandalosas

Aparte de lo económico, el efecto negativo a la salud de consumidores que se exponen a residuos de clembuterol, particularmente población sensible: cardiópatas, embarazadas, entre otros. No tiene que haber una intoxicación para sufrir consecuencias.

¿Hasta cuándo?, ¿Hasta cuándo van a seguir haciéndose pendejos?

Agustín Ramírez A.


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