Los correos del público

Los correos del público

La indiferencia

Hace unos días causó indignación un video de los maestros que fueron violentados en su dignidad, trasquilados y obligados a marchar descalzos con letreros de “traidores a la patria, por negarse a participar en las protestas  del CNTE y querer impartir clases. En Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, han arreciado las protestas, lo más reciente; los manifestantes, tomaron ocho gasolineras y ofrecieron combustible gratis a los automovilistas. Los ciudadanos han sufrido bastante con las protestas del sindicato que se opone a la reforma educativa y a la evaluación de los maestros, López Obrador abiertamente apoya al movimiento. El sindicato ha promovido paro nacional de labores en Chiapas, Tabasco y Guerrero, con tantas críticas a la humillación de los maestros, niegan los hechos. Pero no importa quién lo realizó, lo que importa es el impacto que causaron, se burlan del estado de Derecho. Montaje o verdad sentimos frustración ver tanta humillación, la burla a las personas, da rabia tanta impunidad y falta de consciencia. Me pregunto ¿estos manifestantes que atentan contra los derechos de los ciudadanos, que no buscan el diálogo, en verdad son maestros? Ya basta, exigimos que apliquen la ley, basta de tanta tolerancia y simulación. Pero lo que también preocupa es la indiferencia, la sicopatía de los espectadores que gritan: “échele gasolina para que arda más rápido”, se jactan de la humillación a las personas y no importa si fue real o un montaje, se burlan de la ley y de los que todavía tenemos consciencia y empatía. Las redes sociales están causando indiferencia, están atentando a la capacidad de asombro, se cree en todo y en nada. Hace unos días vi un video de una niña tirada en el suelo, llegan varias niñas y la pateaban como salvajes, conductas agresivas que se consideraban masculinas, pero lo que más me impactó fue el adulto que está filmando el video, en lugar de parar la agresión le importa más subir el video a las redes. ¿Pero qué nos pasa?  Estamos en tiempos de derechos humanos, aprendiendo a respetar las diferencias y por el contrario estamos perdiendo la empatía, los sentimientos, la capacidad de asombro. Saturados de información es difícil discernir que es verdad o mentira. Renovemos la capacidad de asombro. Antes de dar por hecho, investiga, sé tolerante, no somos perfectos, somos perfectibles, respeta las ideas de otros, retírate de las discusiones estériles que no llevan a ningún lado, revisa tu autoestima, la búsqueda de reconocimiento es una carencia de la infancia.

Rosa Chávez Cárdenas

 

Un grito desesperado

Para bien se ha desatado una cantidad  impresionante de motociclistas en todas las ciudades de México, atribuida a su bajo precio, ahorro de combustible   y mantenimiento. La mayoría de los conductores carecen de  educación vial, quienes se juegan la vida diariamente por conducirlas con impericia. Las “autoridades” responsables expiden las licencias sin ton ni son, lo que los convierte en personas altamente vulnerables y en un verdadero peligro para ellos mismos, automovilistas y peatones. Diariamente en la nota roja de los periódicos de las diferentes ciudades del país reportan accidentes fatales y de toda índole. Una solución aunque utópica por la corrupción que impera, sería la de capacitarlos, y otra más objetiva sería obligar mediante reglamento a que estos vehículos circulen con la luz encendida, aun de día, para que sean más perceptibles, con lo que sé que se evitarían cientos de accidentes fatales y lesionados.

Francisco Benavides Beyer